El Partido Por la Democracia saluda muy fraternamente a la ex Presidenta Michelle Bachelet y en relación a la decisión por ella anunciada de no continuar con su candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas, desea expresarle su agradecimiento y reconocimiento por sus denodados esfuerzos y disposición al ofrecer su experiencia y capacidades para liderar el principal foro multilateral.
Tal institución está pronto a conmemorar su octagésimo primer aniversario y llamado a enfrentar enormes desafíos que no sólo tienen que ver con la paz y seguridad internacionales, sino también con nuevos retos que demanda la sociedad mundial para garantizar respuestas a necesidades tan básicas como asegurar la alimentación, combatir la pobreza, promover derechos fundamentales de la población, la ciencia y la educación, coordinar acciones para hacer frente a las consecuencias del cambio climático y abordar las exigencias que nos impone la irrupción de nuevas tecnologías y la Inteligencia Artificial. Durante su intensa campaña, la ex Presidenta se refirió a tales desafíos y expuso ampliamente su mirada respecto de ellos.
Reconocemos en la dos veces Presidenta de Chile sus probadas e indudables aptitudes, habilidades y conjunto de competencias para tan importantes desafíos y apreciamos su voluntad de poner sus capacidades a disposición para liderar tales urgencias, de la misma manera en que encabezó ONU Mujeres y desempeñó el cargo de Alta Comisionada de las NN.UU. para los Derechos Humanos.
La extenuante campaña que desarrolló durante los últimos meses la ex Presidenta, fue sin dudas ardua y agotadora y aprovechamos de destacar y agradecer el comprometido y diligente trabajo realizado por los Gobiernos de Brasil y México y de sus gobernantes, quienes pusieron a disposición sus cancillerías, sus diplomáticos y misiones en el mundo apoyando incesantemente a la ex Presidenta chilena en las diversas gestiones que la llevaron a visitar países de todos los continentes y a estar presente en diversos espacios organizados para debatir y reflexionar sobre los más importantes desafíos que plantea la agenda internacional.
Mezquinamente el gobierno de José Antonio Kast, a poco de haber asumido sus funciones, decidió retirar el patrocinio a la candidatura de la ex Presidenta y restarse de apoyarla. Una decisión injustificada, motivada por razones de índole política e ideológicas que, responsablemente lo afirmamos, afectó la credibilidad internacional de nuestro país. El gobierno debería asumir las consecuencias de tal pequeña, desacertada y egoísta determinación.