Ante las declaraciones del embajador de Estados Unidos Brandon Judd, el Partido Demócrata Cristiano de Chile (PDC) expresa su más enérgico rechazo. En ellas Judd vincula la continuidad y profundidad de la cooperación bilateral a que nuestro país actúe conforme a prioridades definidas por el gobierno estadounidense.

La Democracia Cristiana reafirma que Chile es y seguirá siendo una nación libre, democrática y soberana. Ningún Estado extranjero, cualquiera sea su poder económico, militar o político, puede pretender condicionar las decisiones soberanas que corresponden exclusivamente al pueblo chileno y a sus autoridades legítimamente constituidas.

Nuestra tradición humanista cristiana ha sostenido siempre la defensa irrestricta de la democracia, los derechos humanos, la autodeterminación de los pueblos, la dignidad de la persona humana y el respeto al derecho internacional. Estos principios constituyen pilares permanentes de la acción política democratacristiana y de nuestra visión sobre el lugar de Chile en el mundo.

El PDC sostiene con claridad dos convicciones complementarias e inseparables: Primero, Chile debe mantener una relación estratégica, madura, respetuosa y constructiva con los Estados Unidos, país con el cual existen importantes vínculos históricos, económicos, académicos, culturales y políticos; segundo, Chile debe preservar de manera irrenunciable su soberanía, autodeterminación e independencia para definir, conforme a sus propios intereses, sus relaciones con cualquier otro Estado o actor internacional.

Por ello, rechazamos toda forma de actuación, presión o condicionamiento que vulnere la democracia, los derechos humanos, la soberanía de los países o el derecho de los pueblos a determinar libremente su destino. Las relaciones entre los Estados deben fundarse en el respeto mutuo y no en la subordinación de unos a los intereses estratégicos de otros.

En consecuencia, exigimos al Gobierno de Chile manifestar del modo más categórico que estas declaraciones del Embajador Brandon Judd son incompatibles con el espíritu de respeto mutuo que debe regir las relaciones diplomáticas entre Estados soberanos y contravienen principios fundamentales del derecho internacional que regulan la convivencia entre las naciones.

Asimismo, exhortamos al señor embajador a abandonar de manera inmediata este tipo de actuaciones y declaraciones, que desprestigian la relación bilateral y no reflejan el sentido más profundo de las históricas relaciones de amistad, cooperación y respeto que han caracterizado los vínculos entre Chile y los Estados Unidos.

Chile es un país libre y soberano. Así ha sido a lo largo de su historia, así es hoy y así seguirá siendo en el futuro. El pueblo chileno sabrá defender ese legado con firmeza, dignidad democrática y pleno respeto al derecho internacional.