La Central Unitaria de Trabajadores y Trabajadoras de Chile (CUT) reaccionó a las indicaciones ingresadas por el Gobierno al proyecto de Sala Cuna para Chile, valorando que se mantenga la eliminación del artículo 203 del Código del Trabajo, norma que actualmente condiciona el acceso al beneficio a empresas con 20 o más trabajadoras.

El presidente de la CUT, José Manuel Díaz, sostuvo que la eliminación de ese requisito recoge una demanda histórica del movimiento sindical. “Valoramos que en estas indicaciones se respete la eliminación del artículo 203, que obligaba a contar con 20 trabajadoras por empresa para acceder a sala cuna. Ese ha sido un planteamiento histórico de la CUT para terminar con una discriminación que afecta directamente la contratación de mujeres”, señaló.

Sin embargo, desde la multisindical advirtieron que el avance debe ir acompañado de correcciones durante la tramitación legislativa, especialmente en materia de gradualidad, financiamiento, corresponsabilidad y fortalecimiento de la educación inicial pública.

La vicepresidenta de la Mujer y Equidad de Género de la CUT, Karen Palma Tapia, afirmó que la iniciativa debe responder con urgencia a la realidad laboral de las mujeres. “Cuando el desempleo femenino alcanza un 10,5% y llega al 28% en mujeres jóvenes, es imprescindible que el Gobierno tome cartas en el asunto. Pero esas medidas no pueden ser a cualquier costo ni pueden terminar siendo financiadas nuevamente por las y los trabajadores. El financiamiento de la Sala Cuna no puede transformarse en un impuesto a las mujeres por trabajar”, sostuvo.

Palma también cuestionó la gradualidad contemplada en la propuesta. “Si el Gobierno reconoce que existe una urgencia laboral, entonces las respuestas no pueden esperar cinco años. Desde la CUT vamos a presentar propuestas concretas para empujar el empleo femenino, fortalecer la educación inicial pública y asegurar que esta reforma no sea pagada por las trabajadoras y trabajadores”, agregó.

Desde la organización expresaron además preocupación por el eventual copago, el uso de recursos vinculados al Seguro de Cesantía y la posibilidad de que el modelo abra espacio a una mayor mercantilización del cuidado. En ese sentido, recalcaron que una Sala Cuna Universal debe fortalecer la oferta pública, garantizar estándares de calidad y ampliar la cobertura en sectores rurales, territorios aislados y regiones con mayores brechas de acceso.

“La corresponsabilidad no es un favor hacia las mujeres; también es un derecho de los hombres a hacerse cargo del cuidado de sus hijos e hijas. Por eso creemos que este proyecto debe avanzar hacia un sistema de cuidados que reconozca que el cuidado es una responsabilidad social compartida”, planteó Palma.

Finalmente, la CUT informó que impulsará propuestas e indicaciones durante la discusión parlamentaria, en coordinación con organizaciones sindicales, feministas y sociales, con el objetivo de perfeccionar la iniciativa y asegurar que el proyecto de Sala Cuna sea el primer paso de una política más amplia de empleo femenino, corresponsabilidad y cuidados.