Como un paso para modernizar la forma en que se prescriben los medicamentos en Chile, pero también para enfrentar uno de los problemas que más resienten los pacientes, como es su alto costo, calificó el senador y presidente de la Comisión de Salud, Juan Luis Castro, el despacho, desde dicha instancia, del proyecto de ley que establece la receta médica electrónica y sanciona su falsificación.
Uno de los cambios relevantes es que, como regla general, los médicos deberán prescribir los medicamentos utilizando su Denominación Común Internacional (DCI), es decir, identificando el principio activo. La marca o nombre de fantasía podrá agregarse como información, evitando que la receta quede asociada exclusivamente a un determinado producto comercial.
“Hoy hemos despachado el proyecto de ley de receta médica electrónica y, entre otras cosas, establece claramente que los médicos vamos a recetar el medicamento en base a la denominación común internacional o genérico. Esto es muy importante, porque las marcas aumentan el precio automáticamente y la gente está cansada de tener que pagar tanto por los medicamentos en Chile”, afirmó Castro.
El proyecto establece además que la receta electrónica será la regla general y deberá ser emitida por un profesional habilitado. El sistema tendrá que cumplir estándares de seguridad e interoperabilidad, mientras que el paciente mantendrá la libertad de utilizar su receta en el establecimiento farmacéutico que prefiera. También podrá solicitar una copia impresa.
Para el senador, la transformación permitirá dejar atrás problemas cotidianos asociados a la receta en papel, pero también avanzar en trazabilidad, fiscalización y seguridad en la dispensación de medicamentos.
“Esto es un gran paso adelante, respetando la confidencialidad con todos los resguardos respectivos, pero por fin teniendo una receta legible, con el medicamento preciso y al más bajo costo”, agregó.
La propuesta también fortalece las facultades de fiscalización de la autoridad sanitaria y contempla sistemas electrónicos para la dispensación de medicamentos en farmacias y otros establecimientos. Su implementación será gradual, considerando excepciones para situaciones de ruralidad, falta de conectividad o indisponibilidad tecnológica.