El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, impulsó hoy la candidatura de Valparaíso para albergar la Secretaría Técnica del Tratado de Alta Mar, conocido como BBNJ, y enfatizó los atributos de Chile para enfrentar ese desafío internacional.
“Valparaíso podría convertirse en la primera sede de un organismo multilateral con membresía universal en América Latina, lo que sería un hito histórico para nuestra región y nuestro país. Chile está completamente preparado para ofrecer estabilidad, capacidades técnicas y condiciones de la más alta calidad para este gran desafío”, sostuvo el canciller en la ceremonia de conmemoración de los 55 años del Comité Oceanográfico Nacional (CONA), oportunidad en la que subrayó el aporte de esta institución al desarrollo científico.
El ministro destacó además que la decisión de Chile de ofrecer a Valparaíso como sede de la Secretaría del Acuerdo BBNJ pone de relieve el vínculo histórico de dicho puerto con el mar. Y explicó que la candidatura chilena se sustenta en tres pilares: el compromiso del país con el derecho internacional del mar y su desarrollo; la capacidad del país para ofrecer las mejores condiciones para el funcionamiento de la Secretaría, y la oportunidad de llevar la administración de este acuerdo multilateral al sur del mundo y a las costas del Pacífico Sur.
Chile fue el segundo país del mundo en ratificar el Acuerdo BBNJ y actualmente trabaja en su implementación nacional, promoviendo la participación del sector público, privado, universidades y comunidad científica, entre otros actores.
Múltiples países de la región y del mundo ya han expresado su apoyo a la candidatura chilena de cara a la Primera Conferencia de las Partes del Acuerdo BBNJ, instancia en la que se adoptará la decisión sobre la sede de la Secretaría Ejecutiva y que tendrá lugar en enero de 2027 en las Naciones Unidas, en Nueva York.
En esa línea, reiteró que “la política exterior de Chile está fuertemente comprometida con la agenda del océano. Nuestra tradición histórica nos pone en una senda de contribuciones al derecho del mar y de consolidación de nuestra condición de país oceánico, pesquero y de conservación de nuestros ecosistemas”. Y añadió que, precisamente, celebrar los 55 años del CONA “es reconocer que el futuro de nuestro desarrollo oceánico depende de estos esfuerzos».
Recalcó que Chile cuenta con el 43% de sus aguas bajo algún mecanismo de protección y que la pesca y la acuicultura constituyen el segundo sector más importante de la economía, posicionando a nuestro país como una de las diez mayores potencias pesqueras del mundo.
En esa línea, el acuerdo BBNJ es un vehículo para explorar y proteger la biodiversidad marina aún desconocida en alta mar y también un instrumento crucial al servicio del progreso de los países, impactando positivamente en la resiliencia de las economías, a través de la conservación y el uso sostenible del océano.
Parte de este compromiso con el océano se demuestra en que Chile asumirá la presidencia del Comité de Pesca de la FAO por dos años y está trabajando junto a la República de Corea para copresidir la Cuarta Conferencia de Naciones Unidas sobre el Océano, que tendrá lugar en Busan en junio de 2028. Este encuentro pone al país en el liderazgo global de las discusiones más relevantes sobre gobernanza oceánica.