Dos grupos de seres de otra dimensión se encuentran en el espacio público dando lugar a lo que, en principio, parece un choque entre opuestos, pero que deviene en una transformación profunda, revelando que la divergencia es, en realidad, complementariedad. Esta es la premisa de «BOUKI, Cruzando el umbral», una ambiciosa obra de artes escénicas en formato calle basada en la co-creación, que nace desde el corazón social y comunitario de la comuna de Lo Espejo.
El proyecto, gestado en el Espacio Cultural La Feria, es el resultado de una intensa residencia artística de dos meses y medio, explica uno de sus directores, Gabriel González. Agrega que en ella, integrantes y voluntarios de diversas disciplinas fusionaron sus saberes en tres laboratorios fundamentales: experimentación sonora, movimiento y realización escénica que combina teatro de objetos y marionetas. El resultado es este relato dinámico y urbano sobre dos grupos de seres que parecen ser contrarios, pero que durante el transcurso de la historia revelan ser complementarios.
“El foco está en cómo ese encuentro produce una transformación profunda y significativa en ambos -plantea González- Quisimos rescatar el impacto de encontrarnos y converger como seres humanos. Al momento de cruzarse en la calle, estos dos grupos de seres nos demuestran que el encuentro con el otro, inevitablemente, nos transforma al igual que en la vida, generando experiencias profundas en uno».
Así, “BOUKI, cruzando el umbral” apuesta por la interdisciplinaridad como obra, mezclando de manera fluida la danza, la música en vivo y el diseño de objetos a gran escala. Desde el punto de vista narrativo, transita entre la ciencia ficción y el estímulo del imaginario colectivo a través de una atmósfera sensorial y onírica que rara vez llega libremente al espacio público. Al respecto, González, explica cómo disfrutar del arte en el territorio es más un derecho que un privilegio. “Uno de los pilares fundamentales de «BOUKI, Cruzando el umbral» es la democratización del acceso a la cultura, rompiendo los límites físicos de las salas de teatro tradicionales para llevar un espectáculo de alto impacto técnico y artístico directamente a las puertas de las casas de los vecinos. “Trasladar esta experiencia de formato netamente colectivo y comunitario al espacio público es un acto de primera necesidad social. Creemos que es elemental llevar este tipo de experiencias artísticas a espacios donde es mucho más difícil acceder a un tipo de teatro formal. Esto le hace bien a la sociedad, la nutre y la enriquece con un lenguaje en común, algo que es clave para la vida en comunidad», subraya el cocreador de esta performance quien, en conjunto con Emilia Melo y Gonzalo San Martín, desarrollaron la propuesta a partir de los laboratorios de creación escénica multidisciplinar de espacio Cultural La Feria.
En ese sentido, el montaje no solo busca ser un hito visual y sonoro para el territorio, sino también un catalizador político y social. «Las artes nunca están ajenas a la vida cotidiana; pertenecen a la gente desde sus acciones individuales y colectivas. Llevar esta propuesta a los barrios abre el diálogo para entender la cultura como un recurso propio, un derecho y una manera de expresión integral y profunda», concluye el realizador.
«BOUKI, Cruzando el umbral» se presentará en la Comuna de Padre Hurtado el sábado 20 de junio y en Peñaflor el domingo 21 de junio. En Lo Espejo se presentará desde el 26 al 28 de junio como un espectáculo de acceso gratuito y abierto a todo público.
Puedes conocer más sobre el proyecto en las redes sociales de Espacio Cultural La Feria: https://www.instagram.com/espaciocultural_laferia