El presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, junto con el diputado que integra la Comisión de Constitución, Eduardo Cretton, rechazaron esta mañana las acusaciones de «iliberalismo» que ha recibido el Presidente José Antonio Kast y el Gobierno a raíz de la reforma constitucional que presentaron la semana pasada y que, entre otras medidas, incluye un nuevo estado de excepción para enfrentar la actual crisis delictual.

Al respecto, si bien durante los últimos días ambos parlamentarios coincidieron en que el proyecto de ley requería ser modificado en algunos aspectos, descartaron que su contenido pueda representar algún tipo de riesgo o debilitamiento para la institucionalidad del país, como lo han planteado algunos sectores.

Sin embargo, Ramírez y Cretton acusaron además de «inconsecuentes» a los representantes de la oposición que han cuestionado la reforma, en particular a los del Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista (PC), recordando que «no hay nada más iliberal que el delirio constitucional que impulsaron».

En esa línea, los diputados de la UDI manifestaron que «si queremos hablar de iliberalismo en nuestro país, partamos por recordar el proyecto constitucional que el FA y el PC impulsaron, con el respaldo del entonces Presidente Gabriel Boric y de todo su gobierno, y que hasta el día de hoy se resisten a abandonar», agregando que «estamos hablando de una propuesta maximalista, refundacional y profundamente ideologizada, que pretendía alterar por completo las bases de nuestra institucionalidad, dividir a nuestro país en función de identidades y reemplazar órganos y contrapesos que durante décadas han sido pilares fundamentales para nuestra democracia, lo que habría llevado a Chile a una situación muy extrema, pero que afortunadamente la gran mayoría de los chilenos rechazó contundentemente».

«Es bastante llamativo que quienes hoy se presentan como los guardianes de nuestra democracia todavía no hayan hecho una autocrítica sobre lo que ellos mismos promovieron hace apenas unos años. El FA y el PC quisieron refundar Carabineros en uno de los momentos más difíciles para nuestro país; hablaron durante años de los ‘presos de la revuelta’ para referirse a los delincuentes condenados por graves delitos cometidos durante el estallido social, llegando incluso a cuestionar las decisiones de nuestros tribunales; y también respaldaron un proyecto constitucional que debilitaba gravemente nuestra institucionalidad, por lo que si pretenden hablar de ‘iliberalismo’, primero deberían acordarse de sus propias actuaciones antes de cuestionar a quienes solo buscamos que el Estado pueda contar con mejores herramientas para enfrentar la actual crisis de seguridad y combatir el crimen organizado», señalaron Ramírez y Cretton.

Por último, el presidente de la UDI y el integrante de la comisión de Constitución plantearon que detrás de las acusaciones de la oposición al Gobierno «no hay una preocupación genuina por nuestra democracia, sino que sólo buscan esconder su histórico rechazo a una agenda de seguridad en el país».

«Lo que realmente le incomoda a la oposición, en especial al FA y al PC, es que estemos fortaleciendo a Carabineros, entregando más herramientas para perseguir al crimen organizado y avanzando hacia regímenes penitenciarios más estrictos. Nunca han estado disponibles para enfrentar con verdadera firmeza la crisis de seguridad que vive nuestro país, y este tipo de teorías, con las que buscan instalar acusaciones de ‘iliberalismo’, no hacen más que demostrarlo», reiteraron los legisladores gremialistas.