La evolución de un fenómeno que afecta gravemente la salud pública está siendo seguido por el Servicio Nacional de Aduanas y los organismos vinculados al área. Se trata de la detección cada vez mayor de supuestos “potenciadores sexuales” naturales ilegales, porque entre sus compuestos tienen Tadalafilo y Sildenafilo, este último más conocido como viagra. Ambos medicamentos son usados para tratar la disfunción eréctil y si son consumidos sin supervisión médica pueden causar serios problemas de salud o incluso la muerte.

Este tipo de contrabandos fue detectado por Aduanas tras diversas alertas de salud pública a partir de abril del 2025 y desde entonces se han realizado cientos de procedimientos de retención o incautación de importaciones de este tipo a través de la vía terrestre en Los Libertadores (Los Andes) e Iquique; en envíos aéreos en el Aeropuerto Internacional de Santiago y el Aeropuerto de Antofagasta; y en embarques marítimos en el puerto de San Antonio.

A la fecha el servicio ha detectado casi 36 mil unidades en diversos formatos y marcas, como botellas de medios litro similar a un jarabe, sachet individuales tipo chocolate o miel, gomitas masticables o comprimidos, evitando que lleguen al comercio formal o informal. Entre los casos se encuentran 3 operativos en San Antonio que concluyeron con la incautación de 6.000 unidades de Vitafer-L. También se ha interceptado en el equipaje de pasajeros que llegan con las sustancias a través del Aeropuerto de Santiago o en envíos de encomiendas, donde se ha evitado el ingreso al país de casi 28 mil unidades, además de otras 1.490 unidades halladas en el Aeropuerto de Antofagasta.

Dentro de los sugerentes nombres de este producto, están Bichota, Gladiador, Mero Macho, Pipi Loco, Royal Honey VIP, Pink Pussycat Honey, Lustella, Biqfel, Mega, Gummies Viking, Power X Gold, RX24 y Xbull.

Para comprobar el contenido de las mercancías detectadas y ratificar las hipótesis investigativas, un rol clave lo han tenido los expertos del Laboratorio Químico de Aduanas, ubicado en un edificio patrimonial de Valparaíso. En ese lugar que cuenta con tecnología de punta se han analizado más de 15 muestras de estos supuestos “potenciadores sexuales”, arrojando en todos los casos resultados positivos.

De acuerdo con los análisis, los productos contienen principios activos de Tadalafilo y Sildenafilo en diversas concentraciones, algunas similares a sólo una pastilla de viagra y otros mucho mayores y tan peligrosas que podrían causar serios problemas de salud o incluso la muerte. Estos análisis también fueron ratificados por el Instituto de Salud Pública (ISP).

La presencia de estos medicamentos no se declara en el etiquetado de estos productos, sino que indican engañosamente una serie de aminoácidos, vitaminas y minerales, entre otros, dando información falsa sobre su seguridad, calidad y eficacia.

El consumo de estos supuestos “potenciadores sexuales”, que obviamente tampoco cuentan con registros sanitarios, constituye un riesgo grave para la salud de las personas que los consumen, especialmente cuando se utilizan sin indicación ni supervisión de un profesional de salud o en conjunto con otros medicamentos.

Tanto el Tadalafilo como el Sildenafilo tienen una serie de contraindicaciones, por ejemplo para pacientes con riesgo cardiovascular, por lo que su consumo se ha asociado a infarto agudo de miocardio, angina inestable, arritmia ventricular, palpitaciones, taquicardias, accidente cerebrovascular e incluso muerte súbita cardiaca.

Para analizar la evolución y darle seguimiento a esta problemática, el Departamento de Control de Tráficos Ilícitos de la Subdirección de Fiscalización de Aduanas en conjunto con las Aduanas de todo el país ha realizado consultas, coordinaciones, intercambio de información y reuniones con los organismos regulatorios y otras instituciones, como ISP, el Departamento de Nutrición y Alimentos del Ministerio de Salud, la Seremi de Salud Metropolitana, la Unidad de Coordinación Macrozonal Centro (UCM), la Mesa Nacional de Seguridad de Productos (que sesiona mensualmente y está formada por más de 10 organismos públicos), el Observatorio del Comercio Ilícito y Seguridad (OCIS) de la Cámara de Comercio (CNC) y Mercado Libre.