PRINCIPALES HALLAZGOS
El Índice de Confianza del Comercio Minorista, Hoteles y Restaurantes retrocede en julio de 2026 y vuelve a terreno levemente pesimista, alcanzando -2,0 puntos, tras los 17,8 puntos registrados a comienzos de año. El resultado da cuenta de un importante ajuste en el ánimo empresarial durante el primer semestre, período en que las expectativas favorables con que comenzó 2026 no lograron materializarse en los resultados esperados.
La principal diferencia se observa entre la evaluación de la situación reciente y las perspectivas hacia adelante. El Índice Inicial, que muestra como cerró la primera mitad del año, cae a -20,2 puntos, reflejando un primer semestre débil en ventas, empleo e inversión, mientras que el Índice Futuro se mantiene en terreno positivo, con 16,2 puntos. De esta manera, las empresas continúan esperando una mejora durante la segunda mitad del año, pero con un optimismo significativamente más moderado que el observado en enero.
Por subsectores, la confianza muestra una marcada heterogeneidad. Grandes Tiendas y Supermercados lidera con 25,4 puntos, seguido por Compra y Venta de Automóviles, con 17,1 puntos, ambos en terreno optimista. En contraste, Hoteles y Restaurantes (-1,7 puntos) y Otros Negocios al por Menor (-3,7 puntos) vuelven a terreno levemente pesimista, afectados principalmente por una evaluación negativa del desempeño reciente, aunque mantienen expectativas positivas para el segundo semestre.
Las diferencias también son relevantes según tamaño de empresa. Las medianas presentan el mayor nivel de confianza, con 11,2 puntos, seguidas por las grandes, con 8,9 puntos, mientras que pequeñas (-2,2 puntos) y microempresas (-6,1 puntos) permanecen en terreno pesimista. La brecha se explica principalmente por el cierre del primer semestre, donde micro y pequeñas registran índices iniciales de -25,5 y -22,3 puntos, respectivamente, evidenciando que la debilidad del primer semestre afectó con mayor intensidad a las empresas de menor tamaño.
Por variables, ventas y empleo son los principales focos de debilidad. El Índice de Ventas cae a -11,3 puntos y el de Personal a -2,0 puntos, mientras que Inversión (6,2 puntos) y Proyección de la Economía (9,9 puntos) se mantienen en terreno positivo. Esto muestra que las empresas conservan expectativas de mejora e inversión hacia adelante, pero estas aún no se traducen en un mayor dinamismo de la actividad ni del empleo.
Precisamente, entre las empresas que no proyectan aumentar su dotación, la menor demanda o nivel de ventas es la principal razón, con 39,5%, seguida por no requerir más personal (17,4%), la incertidumbre económica (16,4%) y los costos laborales (12,9%). La demanda aparece como la principal restricción en todos los tamaños de empresa y alcanza incluso un 52,8% entre las grandes, reforzando la importancia de una recuperación más sostenida de la actividad para impulsar nuevas contrataciones.
Finalmente, al consultar por las prioridades económicas para el próximo gobierno, los incentivos a la inversión ocupan el primer lugar (23,6%), seguidos por la simplificación tributaria para Pymes (17,2%) y la seguridad y combate al comercio ilegal (13,1%). Las prioridades, sin embargo, varían según tamaño: micro y pequeñas otorgan mayor relevancia a simplificación tributaria, seguridad y financiamiento, mientras que medianas y grandes ponen mayor énfasis en inversión, empleo y modernización del Estado.
En síntesis, los resultados de la encuesta de julio muestran un deterioro significativo de la confianza respecto de comienzos de año, explicado por un primer semestre más débil de lo esperado. Sin embargo, las expectativas para la segunda mitad de 2026 continúan en terreno positivo. El desafío será que estas perspectivas logren materializarse en una recuperación efectiva de las ventas y la inversión y, especialmente, en una mayor generación de empleo.
RESULTADOS
El Índice General de Confianza del Comercio Minorista, Hoteles y Restaurantes inicia el primer semestre del año en cayendo a terreno “levemente pesimista”, alcanzando -2,0 pts. en una escala que va de -100 a 100 (donde 0 corresponde a un nivel neutro). Con este resultado, el indicador da cuenta de que se pierde el optimismo de inicios de año y se vuelve al terreno negativo de períodos anteriores.
El indicador da cuenta de un nivel inicial que se ubica en los -20,2 pts. Dando cuenta que las empresas de los sectores encuestados enfrentaron un difícil primer semestre, a pesar de las altas expectativas con que empezaron el año. Por su parte, se evidencian mejores expectativas para el segundo semestre con 16,2 pts. En el Índice Futuro. Resultado que evidencia un leve optimismo para este segundo semestre.
Este cambio en el ánimo empresarial parece estar influido por un entorno de mayor incertidumbre internacional, junto con una economía que cayó los primeros cinco meses del año y un mercado laboral en crisis, todos estos factores hicieron mucho ruido durante el primer semestre, afectando el desempeño de las empresas encuestadas y reduciendo fuertemente el optimismo que tenían a comienzos de año.