“Chile enfrenta una crisis estructural de empleo que está afectando especialmente a las mujeres y a los hogares de menores ingresos”. Esa es una de las principales conclusiones del estudio “Diagnóstico y propuestas para enfrentar la crisis de empleo”, elaborado por Pivotes y Horizontal, que propone siete reformas para recuperar el dinamismo del mercado laboral y favorecer la creación de empleo formal de calidad.

El diagnóstico apunta a una combinación especialmente compleja: bajo crecimiento económico, productividad estancada, menor capacidad de generación de empleo formal, rigideces regulatorias y un sistema de protección social que, en determinados casos, termina generando desincentivos a la formalización y al aumento de los ingresos.

El estudio advierte que Chile se encuentra entre las economías con menor productividad medida como PIB por hora trabajada y que la tasa de ocupación todavía muestra rezagos respecto de los niveles previos a la pandemia. A ello se suma una persistente brecha de participación laboral femenina, asociada, entre otros factores, a las dificultades para compatibilizar trabajo y responsabilidades de cuidado.

“Chile necesita un mercado laboral que combine mayor flexibilidad con una protección social más eficiente. Hoy tenemos barreras que dificultan contratar, formalizarse y aumentar los ingresos. El principio debiera ser muy simple, que trabajar, capacitarse y progresar siempre valga la pena, y que mejorar los ingresos nunca signifique perder oportunidades o beneficios, afirmó Soledad Hormazábal, directora de evidencia de Pivotes”

Uno de los datos que refleja las distorsiones que enfrenta actualmente el mercado laboral está en el sistema de licencias médicas donde indican que el gasto asociado a ellas pasó de representar cerca de 0,6% del PIB a 1,2% en menos de diez años, prácticamente duplicando su peso sobre la economía.

“Chile necesita volver a poner el empleo formal en el centro de sus políticas públicas. Cuando la productividad no avanza, las regulaciones dificultan la contratación y los beneficios sociales pueden terminar castigando el aumento de los ingresos, se configura un equilibrio de bajo crecimiento del cual es cada vez más difícil salir”, plantea el estudio.

María José Abud, directora ejecutiva de Horizontal, señaló que: “El crecimiento económicos no será suficiente para revertir al crisis de empleo. Como tampoco existe una bala de plata para revertir la deteriorada situación del mercado laboral, se requiere de una serie de medidas a empujar: la de carácter estructural. Este documento presenta una hoja de ruta, la cual debiera guiar la proxima gran reforma del Ejecutivo».

Frente a este escenario, Pivotes y Horizontal proponen una agenda articulada en siete áreas:

1. Sala cuna universal y mayor cobertura de cuidados. Reformar el actual sistema para eliminar el desincentivo a la contratación femenina, avanzando hacia un fondo financiado por los empleadores independiente del sexo de la persona contratada y ampliando gradualmente la cobertura para niños de 2 a 4 años.

2. Modernizar la indemnización por años de servicio. Avanzar hacia un sistema de protección frente al desempleo basado en cuentas individuales financiadas mediante cotizaciones del empleador, disminuyendo rigideces y favoreciendo una mayor movilidad laboral.

3. Reestructurar el SENCE y la capacitación. Transitar desde programas de baja efectividad hacia capacitación vinculada a las necesidades reales del mercado laboral, incorporando información sobre brechas de habilidades y resultados efectivos de empleabilidad.

4. Mayor adaptabilidad laboral. Incorporar mecanismos como bandas horarias, distribución flexible de jornadas, pactos de adaptabilidad y contratos por horas bajo reglas que entreguen flexibilidad sin precarizar el empleo.

5. Perfeccionar la Ley Karin. Precisar la definición de acoso laboral y establecer mecanismos tempranos para gestionar conflictos que no constituyen acoso, evitando sobrecargar los procedimientos sancionatorios y fortaleciendo la capacidad fiscalizadora.

6. Evitar que los beneficios sociales castiguen el progreso. Reemplazar los cortes abruptos de beneficios ante aumentos de ingresos por mecanismos graduales, disminuyendo los incentivos a la informalidad y utilizando de mejor manera la información disponible en el Registro Social de Hogares.

7. Reestructurar las licencias médicas. Fortalecer la fiscalización y gobernanza del sistema, revisar la duración y las tasas de reemplazo de los beneficios y enfrentar el fuerte incremento del gasto, resguardando al mismo tiempo la protección de la salud de los trabajadores.

El estudio sostiene que estas reformas deben entenderse como parte de una estrategia integral y no como modificaciones aisladas. El objetivo es romper el denominado “equilibrio de bajo crecimiento”, en el que la baja productividad, las rigideces y los incentivos mal diseñados se retroalimentan y terminan restringiendo la creación de puestos de trabajo.