En vísperas del Día de la Niñez, que se celebra este domingo en Chile, una nueva medición de GPS Ciudadano de Datavoz pone el foco en las preocupaciones de los adultos respecto del entorno en que hoy crecen niños, niñas y adolescentes. Las pantallas, las redes sociales y las apuestas en línea aparecen entre los temas más relevantes.

El estudio revela que un 57,2% de las personas consultadas declara sentir mucha o bastante preocupación por las apuestas en línea como un problema que puede afectar a menores de 18 años. La inquietud aumenta con la edad y alcanza un 70,8% entre las personas mayores de 55 años.  

El dato se produce, además, en un escenario en que la opinión pública se inclina mayoritariamente por una posición restrictiva frente a las apuestas online. Consultados respecto de si el Estado debiera mantenerlas prohibidas o autorizarlas y regularlas, 58,4% opta por mantener la prohibición, frente a 41,6% que prefiere su regulación.  

Para Jorge Fábrega, socio Director de Tendencias Sociales de Datavoz, ambos resultados permiten observar que la discusión excede el debate exclusivamente regulatorio.

“Las apuestas online son una actividad de adultos, pero cuando preguntamos por la posibilidad de que afecten a menores aparece un nivel importante de preocupación. Eso muestra que, para una parte significativa de las personas, la discusión no pasa solamente por prohibir o regular una actividad, sino también por las condiciones en que niños y adolescentes se relacionan con un entorno digital donde este tipo de contenidos está presente”, señala.

Uno de los resultados más llamativos del GPS Ciudadano surge al comparar las respuestas de quienes son cuidadores principales de menores de 18 años con las del resto de los encuestados.

Contrario a lo que podría esperarse, la alta preocupación por las apuestas en línea es menor entre los cuidadores principales: 49,8%, frente a 61,7% entre quienes no ejercen ese rol.  

La diferencia se hace especialmente pronunciada entre las generaciones más jóvenes. Entre los cuidadores principales de 18 a 34 años, solo 18,8% declara mucha o bastante preocupación, mientras entre las personas de esa misma edad que no son cuidadores principales la cifra alcanza 53,1%.

Entre los mayores de 55 años ocurre exactamente lo contrario: el nivel de alta preocupación llega a 81% entre quienes son cuidadores principales, frente a 68% entre quienes no lo son.  

Según Fábrega, la magnitud de estas diferencias resulta especialmente interesante porque muestra que la relación entre cuidado y percepción de riesgo no es lineal. “Hay una paradoja que vale la pena observar. Hay miradas generacionales muy distintas sobre los riesgos asociados al mundo digital”, explica.

“Más que concluir que una generación subestima los riesgos y otra los sobredimensiona, estos resultados permiten observar que distintas generaciones están mirando un mismo fenómeno desde experiencias diferentes. Para los adultos jóvenes, internet, las plataformas y las aplicaciones han formado parte de una proporción mucho mayor de su vida cotidiana. Para las generaciones mayores, probablemente existe una mayor distancia respecto de ese ecosistema. Esa diferencia también puede influir en la forma en que cada grupo percibe sus riesgos”, afirma Pantallas y redes sociales encabezan los desafíos de crianza

La preocupación por las apuestas se inserta en una percepción más amplia sobre los desafíos que enfrenta actualmente la crianza.

Cuando GPS Ciudadano preguntó cuáles son los principales desafíos para una crianza adecuada en Chile, permitiendo escoger hasta tres alternativas, el exceso de pantallas y redes sociales ocupó el primer lugar, con 62,4% de las menciones.

Le siguen la falta de disciplina o límites, con 51,3%, y la falta de tiempo de madres, padres o cuidadores, con 46,8%. Más atrás aparecen los problemas de seguridad en barrios o espacios públicos, con 36%, la falta de recursos económicos, con 24,8%, las dificultades asociadas a redes familiares o comunitarias de apoyo, con 24,5%, y los problemas del sistema escolar, con 17,5%.  

También aquí existen diferencias generacionales. El exceso de pantallas y redes sociales es mencionado por 49,9% de las personas de entre 18 y 34 años, porcentaje que aumenta a 61,1% entre quienes tienen entre 35 y 44 años, a 70,4% entre los 44 y 54 años y a 71,1% entre los mayores de 55.  

Para Fábrega, la cercanía del Día de la Niñez ofrece una oportunidad para ampliar la conversación respecto de qué se entiende hoy por protección y crianza.

“Durante mucho tiempo la preocupación de los adultos estuvo concentrada principalmente en los espacios físicos en que se desenvolvían niños y adolescentes. Hoy una parte relevante de su vida también ocurre en espacios digitales. Por eso, la pregunta ya no es solamente cuánto tiempo pasan frente a una pantalla, sino qué encuentran dentro de ella, a qué contenidos acceden y cómo los adultos acompañan esa experiencia”, plantea.

GPS Ciudadano es un estudio cuantitativo no probabilístico de Datavoz, realizado mediante encuesta online vía correo electrónico a personas de 18 años y más que cuentan con correo electrónico.

La medición consideró 1.216 entrevistas web, realizadas entre el 22 y el 27 de julio de 2026. El estudio aplicó un ajuste posterior a la encuesta considerando región, sexo, edad, nivel educacional, grupo socioeconómico, tipo de vivienda y cantidad de miembros del hogar. Los parámetros poblacionales utilizados provienen de proyecciones del INE, CASEN 2022 y Censo 2024.