La industria metalúrgica metalmecánica no logra salir de la recesión. Según el Informe de Desempeño Sectorial elaborado por la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (ASIMET), la actividad cayó 4,0% en junio, completando seis meses consecutivos en terreno negativo. Con ello, el sector cerró el primer semestre de 2026 con una contracción acumulada de 5,4%, confirmando la persistencia de un ciclo recesivo que contrasta con el Imacec de junio, que mostró señales de recuperación para el conjunto de la economía chilena.
Comparada con 2018, la actividad del sector se ubica 8,3% por debajo del nivel registrado ese año. Esta brecha no es un hecho puntual: la industria lleva varios años consecutivos operando bajo esos niveles, lo que para el presidente de ASIMET, Fernando García, confirma que se trata de un problema estructural y no de un fenómeno circunstancial ligado al ciclo económico.
«Este no es un mal año aislado. Llevamos casi una década sin recuperar la capacidad productiva que tuvimos en 2018, y eso no se explica por un ciclo económico a la baja, sino por una combinación de factores que han erosionado de forma permanente nuestra competitividad: altos costos de energía y laborales, una carga regulatoria creciente, y el ingreso de productos importados en condiciones que no siempre son comparables a las que enfrenta la producción local. Mientras no abordemos ese problema de fondo, cualquier repunte coyuntural de la economía va a seguir sin traducirse en una recuperación real para nuestra industria», afirmó García
Solo tres subsectores crecen
De los nueve subsectores que componen la industria, solo tres registran variaciones positivas en lo que va del año. La construcción de buques y otras embarcaciones lidera con un crecimiento de 23,4%, aportando 0,9 puntos porcentuales al resultado sectorial. En el extremo opuesto, la fabricación de productos metálicos para uso estructural -tanques, depósitos, recipientes de metal y generadores de vapor- cae 18,8%, restando 3,6 puntos porcentuales al desempeño global y registrando la mayor incidencia negativa dentro de la industria.
Comercio exterior
Las exportaciones del sector alcanzaron US$ FOB 1.296,5 millones entre enero y junio, un incremento de 3,7% respecto de igual período de 2025. Perú se consolidó como principal destino, con una participación de 16,4%, seguido por Argentina (11,9%) y Estados Unidos (9,0%); en conjunto, el mercado americano concentró el 72,8% de las ventas al exterior. El alambre de cobre fue el principal producto exportado, con US$ FOB 192,4 millones, equivalentes al 14,8% del total comercializado.
Las importaciones sectoriales, en tanto, ascendieron a US$ CIF 11.864 millones, con una caída de 2,5% en comparación con igual período del año anterior. China se mantuvo como principal origen, con US$ CIF 4.256,7 millones, equivalentes al 35,9% del total importado.
Perspectivas para el segundo semestre
ASIMET proyecta una leve recuperación entre julio y diciembre, impulsada por proyectos de inversión pública en infraestructura y energía. No obstante, su presidente advierte que el cierre de 2026 podría mantenerse en cifras negativas si estos proyectos no logran consolidarse.
«A pesar de estos resultados, miramos el segundo semestre con confianza. El proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional, con su reducción de plazos para la tramitación de permisos y mayor certeza tributaria para la inversión, es una señal en la dirección correcta. Ahora el desafío es que esas medidas se traduzcan en proyectos concretos que le den impulso real a nuestra industria», sostuvo García.
«Nuestro sector aporta empleo de calidad, innovación y encadenamientos productivos que son esenciales para el desarrollo del país. Si logramos que estas nuevas condiciones se traduzcan en inversión efectiva, la industria puede volver a crecer, producir, expandirse y ser más competitiva. Sin una base manufacturera sólida, será muy difícil que Chile recupere una senda de crecimiento de largo plazo», concluyó.