Estas últimas semanas de invierno han sido especialmente desafiantes para quienes conducen. Las intensas lluvias que afectan a distintas zonas del país han estado acompañadas de numerosos accidentes de tránsito, muchos de ellos con consecuencias fatales. Ante este escenario, especialistas llaman a adaptar la conducción a las condiciones climáticas para reducir el riesgo de siniestros viales. 

De acuerdo con el experto en seguridad de tránsito y académico de la Facultad de Psicología de la Universidad de Talca, Emilio Moyano, uno de los errores más frecuentes es mantener la misma forma de conducir pese a las condiciones climáticas adversas.

El especialista explicó que la lluvia y el viento obligan a reducir la velocidad, ya que el pavimento mojado aumenta considerablemente la distancia de frenado y las ráfagas laterales pueden afectar la estabilidad del vehículo, especialmente al adelantar camiones o buses. 
 
“En general, los conductores en Chile no se preparan para el invierno. El auto sigue igual que en verano y no se le hacen revisiones especiales, como verificar el estado de las plumillas o si los neumáticos cuentan con los 3 milímetros mínimos de huella para responder adecuadamente ante un frenado brusco”, detalló.

El especialista advirtió que durante precipitaciones intensas puede producirse acuaplanamiento o hidroplaneo, fenómeno en el que los neumáticos pierden contacto con el pavimento debido a una capa de agua, provocando la pérdida de control de la dirección y del frenado. No obstante, enfatizó que gran parte de estos siniestros pueden prevenirse mediante una conducción responsable y adaptada a las condiciones del camino.

Recomendaciones

El académico subrayó que conducir durante el invierno requiere modificar los hábitos al volante, ya que las condiciones cambian considerablemente respecto de otras épocas del año. A ello se suman riesgos como la presencia de ramas caídas, acumulación de agua o el deterioro del pavimento, factores que obligan a conducir con mayor precaución.

Entre las principales recomendaciones, Moyano indicó reducir la velocidad entre 10 y 20 kilómetros por hora respecto de lo habitual, mantener al menos cuatro segundos de distancia con el vehículo que está adelante y circular siempre con las luces bajas encendidas.

Cuando la visibilidad disminuye significativamente debido a la lluvia, recalcó la importancia de utilizar los neblineros. Asimismo, llamó a planificar los desplazamientos con mayor anticipación para evitar maniobras apresuradas. “La norma de oro es planificar el viaje con anticipación y calcular bien los tiempos para llegar al trabajo, a una reunión o al compromiso que tenga. Si habitualmente el trayecto demora siete minutos, agréguele unos tres más”, aconsejó.

Respecto del viento, el especialista recomendó controlar firmemente el volante y extremar la precaución al cruzar puentes o al circular cerca de camiones, ya que las ráfagas laterales pueden afectar la estabilidad del vehículo. En caso de acuaplanamiento, explicó que, lo correcto es soltar el acelerador sin frenar bruscamente hasta recuperar el control.

Asimismo, llamó a extremar la precaución con peatones y ciclistas, debido a que la lluvia reduce la visibilidad. Si las condiciones climáticas impiden conducir con seguridad, se recomienda detenerse en un lugar seguro, encender las luces de emergencia y esperar a que mejore el tiempo. Como señaló el especialista: «Mejor llegar tarde que no llegar».