Los daños ocasionados por los recientes sistemas frontales en la agricultura familiar campesina comienzan a generar preocupación en las ferias libres del país. Pérdidas de cultivos, inundaciones, deterioro de infraestructura de riego, erosión de suelos y dificultades para cosechar y transportar alimentos podrían traducirse en una menor disponibilidad de frutas y verduras frescas durante las próximas semanas, con el consiguiente riesgo de alzas en sus precios.

Así lo advirtió la presidenta de la Confederación Nacional de Ferias Libres (ASOF), Paola Morales, quien explicó que las ferias libres constituyen el principal canal de comercialización de la agricultura familiar campesina y abastecen diariamente a millones de familias chilenas con alimentos frescos y de calidad.

«Los recientes temporales han provocado una importante afectación en la agricultura familiar campesina. A ello se suma el aumento de los costos de producción, porque muchos agricultores deberán resembrar, reparar sus predios y enfrentar un incremento significativo en el valor de fertilizantes e insumos. Todo esto impactará directamente a las ferias libres, porque somos el principal canal donde la agricultura familiar comercializa sus productos», señaló.

Morales explicó que la menor oferta de productos provenientes del campo y las dificultades logísticas para trasladarlos podrían generar presiones sobre los precios.

«Sabemos que los cultivos más comprometidos son aquellos que se producen directamente en el suelo. Si disminuye la oferta y aumentan los costos de producción y transporte, es probable que algunos alimentos registren alzas de precio y una menor disponibilidad. Aun así, las ferias libres harán todos los esfuerzos para mantener el abastecimiento y seguir ofreciendo productos de calidad al menor precio posible», afirmó.

La dirigenta agregó que los propios feriantes también enfrentarán un escenario complejo debido al aumento en sus costos de compra, la menor disponibilidad de productos y la reducción de sus márgenes de comercialización.

Frente a este escenario, la Confederación Nacional de Ferias Libres llamó al Gobierno a implementar medidas extraordinarias que permitan apoyar tanto a la agricultura familiar campesina como a las ferias libres, evitando que los efectos de la emergencia climática terminen siendo asumidos por los consumidores.

«Es fundamental fortalecer ambos sectores. Recuperar la producción agrícola y respaldar a las ferias libres significa proteger la cadena de abastecimiento, resguardar la seguridad alimentaria del país y asegurar que las familias puedan seguir accediendo a alimentos frescos, saludables y a un precio justo», concluyó Paola Morales.