En 2026, todo Chile celebra el Año del Cerebro. Esta iniciativa, coordinada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, junto a la Sociedad Chilena de Neurociencia, reúne a diversas instituciones del ámbito científico y cultural en una programación que se extenderá durante todo el año, con énfasis en la salud mental.
En ese contexto, la académica e investigadora de la Universidad de Talca, Valeska Gatica Rojas, se refirió a las enfermedades y anomalías más comunes que afectan a este órgano en nuestro país, siendo el Accidente Cerebrovascular (ACV) la principal causa de discapacidad y una de las primeras causas de muerte en adultos en Chile.
La docente de la Facultad de Ciencias de la Salud agregó que, las Demencias y Enfermedad de Alzheimer, que “afectan principalmente a adultos mayores y van en aumento debido al envejecimiento poblacional. Otra anomalía es el Traumatismo Encéfalo Craneano (TEC), frecuente debido a accidentes de tránsito, laborales o caídas”.
Por último, Gatica destacó a la Epilepsia, “como una de las condiciones neurológicas crónicas más prevalentes en el país”.
Parte motora
Dentro de las anteriores, hay algunas patologías que pueden dejar problemas motores. “Es el caso del ACV, que genera secuelas como hemiparesia o hemiplejía (debilidad o parálisis de un lado del cuerpo) y alteraciones de la marcha”, indicó.
La académica también mencionó a la Enfermedad de Parkinson, que es un “trastorno neurodegenerativo caracterizado por temblor en reposo, rigidez muscular, lentitud de movimiento (bradicinesia) e inestabilidad postural; también está la Parálisis Cerebral, que es la principal causa de discapacidad motora física en la infancia.
Otras enfermedades que afectan la motricidad son la Esclerosis Múltiple (enfermedad autoinmune que causa debilidad y falta de coordinación), así como las secuelas del TEC, que pueden dejar “alteraciones del control motor fino y grueso según la zona cerebral afectada”, detalló la docente y kinesióloga.
Posibilidades de recuperación
Mejorarse o rehabilitarse de una de estas enfermedades, condiciones o accidentes, dependerá de la intervención temprana, explicó Gatica.
“Iniciar la rehabilitación de forma precoz (días o semanas tras el evento) optimiza significativamente la recuperación funcional, así como contar con un enfoque multidisciplinario que combine kinesiólogos, terapeutas ocupacionales, fonoaudiólogos y fisiatras. Así se logra recuperar autonomía en actividades cotidianas, reeducar la marcha y mejorar el habla o la deglución”.
La profesora destacó además el uso de nuevas tecnologías. “El uso de herramientas avanzadas como la telerrehabilitación, la tecnología vestible (wearables) y los exergames (videojuegos terapéuticos), permite mantener la motivación, entrenar con mayor frecuencia y medir objetivamente los avances, incluso a distancia”.
Sin embargo, la especialista aclaró que, en condiciones degenerativas como el Parkinson o la Demencia, la rehabilitación no busca «curar», sino ralentizar el deterioro, prevenir complicaciones y preservar la funcionalidad el mayor tiempo posible.