Frente a los devastadores efectos del sistema frontal catalogado por expertos como «Súper Niño Godzilla», el diputado Cristian Mella ha exigido formalmente a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) el término de la concesión de la empresa distribuidora Chilquinta, acusando un abandono inaceptable hacia las familias de la región.
A pesar de que esta situación climática extrema fue advertida con semanas de anticipación, la empresa hizo caso omiso a las recomendaciones de las autoridades y evidenció una nula preparación para enfrentar la contingencia.
«Estamos frente a un monopolio; la gente no tiene la opción de elegir a otra empresa que le entregue este suministro básico, y lamentablemente, de esa posición dominante están abusando sin escrúpulos. En nuestra oficina parlamentaria hemos recibido una cantidad abrumadora de denuncias de distintas comunas de nuestro distrito y región, y la respuesta de la empresa ha sido nula», señaló el parlamentario.
El diputado Mella hace especial énfasis en la grave crisis humana que esta negligencia ha provocado. Cientos de vecinos se encuentran sin suministro de energía, algunos sumando más de cinco días a oscuras, conviviendo con el peligro inminente de postes energizados caídos en plena vía pública.
En las zonas rurales del distrito, la falta de luz se ha transformado en una doble tragedia: sin electricidad, las bombas extractoras no funcionan, dejando a comunidades enteras sin acceso al agua potable.
El impacto en la salud y la economía familiar ha sido devastador. «El daño es incalculable. Tenemos personas insulinodependientes que han visto cómo sus medicamentos vitales se echan a perder al romperse la cadena de frío. Pequeños almacenes de barrio han perdido toda su mercadería, y miles de trabajadores de clase media, que con suerte llegan a fin de mes, han tenido que botar a la basura los alimentos comprados para todo el mes», detalló Mella.
Ante los llamados desesperados de los vecinos, la empresa no se ha presentado en los lugares afectados, justificando su ausencia con el argumento de que su personal en terreno se encuentra «colapsado».
Para agravar aún más la situación, Chilquinta ha deslizado la promesa de una compensación de 40 mil pesos a las personas afectadas.
«La indolencia y falta de empatía de esta empresa es absoluta. Ofrecer 40 mil pesos por la pérdida de mercadería de todo un mes, por medicamentos arruinados y por días de angustia, es un verdadero insulto al dolor que están pasando cientos de familias en nuestro país», enfatizó el diputado.Por todas estas razones, y ante la evidencia de que la empresa no está capacitada para garantizar un servicio continuo y seguro, el diputado Cristian Mella ha solicitado formalmente a la SEC que inicie los procesos correspondientes para terminar con la concesión de Chilquinta, producto de las graves vulneraciones a los derechos de los consumidores durante esta catástrofe.