La combinación de varios sistemas frontales con un río atmosférico de alta intensidad marcará uno de los episodios meteorológicos más importantes del invierno en la zona central del país. Para la región de Valparaíso, el pronóstico anticipa varios días consecutivos de precipitaciones, abundante aporte de humedad, fuertes vientos y marejadas, condiciones que obligan a extremar las medidas de prevención, especialmente ante la posibilidad de lluvias intensas concentradas en pocas horas.
El escenario fue explicado por la doctora en Meteorología Ana María Córdova, directora del Departamento de Meteorología de la Universidad de Valparaíso, quien indicó que el fenómeno comenzará a manifestarse durante la tarde del jueves y se extenderá, al menos, hasta el domingo.
“En la región vamos a tener varios sistemas frontales que vienen acompañados de un río atmosférico. Eso significa un mayor aporte de humedad y, por lo tanto, precipitaciones más abundantes. Se espera que las lluvias se registren desde el jueves hasta el domingo. Los pronósticos tienen una buena confiabilidad hasta cinco días; vemos que podrían extenderse al lunes y martes, pero todavía es muy difícil determinar cuánta lluvia podría caer en esos días”, explicó.
La académica precisó que de mantenerse las proyecciones actuales, la región de Valparaíso podría acumular alta cantidad de agua en algunos sectores: “Hasta el domingo esperamos precipitaciones entre 150 y 200 milímetros en la región. Algunos escenarios meteorológicos incluso proyectan montos puntualmente superiores, aunque estas estimaciones todavía pueden cambiar con las próximas actualizaciones. La lluvia debería intensificarse durante la tarde y noche del jueves, mantenerse durante el viernes y volver a aumentar su intensidad durante la noche de ese día. El sábado y el domingo continuarían las precipitaciones, aunque algo más débiles, con una nueva intensificación asociada al ingreso de otro sistema frontal”, señaló.
Los pronósticos actualizados para la zona central mantienen la expectativa de un evento de gran magnitud, asociado a un río atmosférico de alta intensidad, con lluvias persistentes, fuertes vientos y alertas preventivas emitidas por las autoridades.
Para la especialista, uno de los aspectos más relevantes de este episodio no es únicamente el volumen total de lluvia, sino la intensidad con que podría concentrarse en periodos breves.
“Es una cantidad importante. Consideremos que el promedio anual de precipitaciones en la región alcanza los 380 milímetros, Por lo tanto, en pocos días podría caer una cantidad equivalente a entre el 40 y más del 50 por ciento de la lluvia de un año promedio. Sin embargo, el impacto no depende únicamente del total acumulado, sino también del tiempo en que ocurre. No es lo mismo recibir 50 milímetros distribuidos durante todo un día que esa misma cantidad en apenas tres horas”, explicó.
En ese sentido, advirtió que algunos modelos proyectan periodos con hasta 30 milímetros de lluvia en tres horas, situación que puede sobrecargar la infraestructura urbana.
“Cuando la lluvia cae con esa intensidad, los sistemas de evacuación de aguas se exigen al máximo. Además, la alta urbanización y la gran cantidad de superficies impermeables favorecen el escurrimiento, aumentando el riesgo de anegamientos y otros problemas asociados”, agregó.
Lluvia acompañada de viento
Al intenso régimen de precipitaciones se sumará un importante aumento del viento, especialmente en el borde costero.
“Este sistema frontal estará acompañado de intensos vientos. Tendremos condiciones que antiguamente se conocían como un temporal, es decir, precipitaciones asociadas a fuertes vientos. En el borde costero se esperan rachas superiores a los 70 kilómetros por hora, que podrían alcanzar localmente entre 80 y 90 kilómetros por hora, especialmente en sectores costeros y de precordillera. A ello se sumarán vientos sostenidos de entre 40 y 50 kilómetros por hora, intensidades que son elevadas para nuestra región”, indicó.
Frente a este escenario, la meteoróloga llamó a la comunidad a prepararse: “Hoy conocemos con bastante anticipación cuánta lluvia podría caer y sabemos que estará acompañada de viento. Por eso, el llamado es al autocuidado: revisar árboles que puedan representar un riesgo, limpiar canaletas, verificar los sistemas de evacuación de aguas lluvia y contar con elementos básicos, como agua almacenada y un sistema alternativo de iluminación, ante eventuales cortes de suministro eléctrico y afectaciones en el borde costero. Hoy tenemos la tecnología y el conocimiento para anticiparnos a estos episodios; ya no nos toman por sorpresa, pero también debemos hacer nuestra parte”, enfatizó.
Respecto de las temperaturas, la directora del Departamento de Meteorología señaló que se mantendrán dentro de los rangos habituales del invierno, por lo que el principal factor de preocupación será la intensidad y duración del evento meteorológico, más que un descenso significativo de los termómetros.
De acuerdo con la evolución de los modelos, el fenómeno continuará siendo monitoreado durante los próximos días para precisar su comportamiento y evaluar la posible extensión de las precipitaciones hacia comienzos de la próxima semana. El llamado es a mantenerse atento a las actualizaciones y seguir las recomendaciones de los organismos oficiales.
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