En julio, el Ministerio de Salud (Minsal) puso en marcha la campaña “Chile contra el sarampión” para contactar a las familias de más de 143 mil niños que no han completado su esquema de vacunación. La estrategia contempla mensajes por WhatsApp, llamados telefónicos y una búsqueda activa en colegios durante el segundo semestre.
La iniciativa responde al aumento de brotes en el extranjero y al riesgo de ingreso de nuevos casos. Aunque Chile no registra transmisión autóctona desde 1993, durante 2026 se confirmaron contagios importados sin propagación secundaria.
La Dra. María Luz Endeiza, infectóloga y académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes (Uandes), explica que “el sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa”, cuyo reservorio está exclusivamente en los seres humanos.
Síntomas y principales riesgos
La especialista comenta que un paciente enfermo puede contagiar a entre 12 y 18 personas que no estén vacunadas, lo que ayuda a explicar la rápida propagación que suelen tener los brotes.
Además, advierte que cualquier persona sin inmunización puede desarrollar la enfermedad, aunque los grupos de mayor riesgo son:
- Niños menores de dos años.
- Mujeres embarazadas.
- Personas inmunosuprimidas.
- Personas mayores.
Los síntomas iniciales suelen confundirse con otras infecciones respiratorias, ya que incluyen fiebre, congestión nasal, tos y conjuntivitis. Posteriormente aparece un exantema característico, es decir, manchas rojizas que comienzan detrás de las orejas y se extienden progresivamente por el cuerpo.
La Dra. Endeiza agrega que el sarampión no solo provoca fiebre y erupciones cutáneas, sino que también puede generar neumonía, compromiso respiratorio importante e incluso afectar órganos vitales como el cerebro, el corazón y los pulmones.
La vacunación sigue siendo la principal barrera
Frente a este escenario, la académica de la Uandes enfatiza que “la medida de prevención más importante es por lejos la vacunación”. En Chile, el esquema contempla una dosis a los 12 meses de vida y una segunda a los tres años.
“Es una vacuna muy segura y probada, tiene más de 60 años de historia en el mundo. Se han vacunado a millones de personas”, detalla.
La especialista recalca que las personas con ambas dosis cuentan con una protección muy efectiva frente al virus. Por ello, recomienda revisar el esquema de vacunación antes de viajar al extranjero, especialmente en el caso de quienes nacieron entre 1971 y 1981, ya que algunos pudieron haber recibido esquemas distintos a los actuales.
Asimismo, señala que una evaluación médica resulta importante cuando existen síntomas compatibles con sarampión junto con antecedentes recientes de viaje o contacto con personas que hayan estado expuestas al virus fuera del país.