Hoy se realizó una audiencia de revisión de las medidas cautelares de los carabineros formalizados por la muerte de Martina Riquelme y Mylan Liempi, los dos jóvenes hinchas de Colo-Colo que perdieron la vida en las afueras del Estadio Monumental el 10 de abril de 2025, tras un operativo policial.

En la instancia, realizada en el Centro de Justicia de Santiago, se rechazó la solicitud de la defensa de rebajar las medidas cautelares de ambos uniformados. Además, se determinó que el arresto domiciliario total deberá cumplirse en sus respectivos domicilios, bajo supervisión de la PDI, y no en dependencias de una comisaría, como ocurría hasta ahora, situación que les permitía continuar ejerciendo sus funciones.

«Para nosotros, como Club Social y Deportivo Colo-Colo, es fundamental que se pueda hacer justicia, que este tipo de situaciones no se vuelvan a repetir y que se pueda generar un precedente. Ojalá esto sirva para dar mayor tranquilidad a las familias y que este proceso pueda terminar lo antes posible, para que puedan tener un poco más de paz las familias de Martina y Mylan», afirmó el presidente del Club Social y Deportivo Colo-Colo, Edmundo Valladares, al término de la audiencia.

Por su parte, Mariana Rojas, abogada de la familia de Martina Riquelme, señaló que «en relación con la solicitud de modificación de la medida cautelar, la defensa estaba pidiendo que esta se cumpliera únicamente como arresto nocturno. Nos sorprendimos al enterarnos de que estos señores cumplían el arresto domiciliario en una comisaría y seguían desempeñando funciones como carabineros, lo que resulta increíble».

«Estamos hablando de un cuasidelito de homicidio, no de una simple falta. Por eso, todo el equipo querellante, junto con la Fiscalía, solicitó que la medida cautelar se cumpliera en el domicilio efectivo, para que ellos no siguieran trabajando ni mantuvieran los privilegios que han tenido hasta ahora. Además, pedimos que su cumplimiento fuera supervisado por la PDI, una institución distinta que hoy nos entrega la confianza necesaria para garantizar que eso ocurra», agregó.

Durante la audiencia también se realizó una reformalización de los hechos.

«Se hicieron precisiones respecto de la conducta de los funcionarios. Se incorporaron una serie de antecedentes que dan cuenta de un actuar negligente o culposo, como no utilizar las balizas ni las señales sonoras, entre otros elementos que se han ido sumando y que también dicen relación con la velocidad a la que se desplazaban. Son antecedentes que, evidentemente, permiten dar mayor precisión a los hechos y que, finalmente, se ajustan a la figura típica de apremios ilegítimos», explicó José Henríquez, abogado de la familia de Mylan Liempi.