En línea con avanzar en el despliegue de nuevas tecnologías y acortar la brecha digital, la Subsecretaría de Telecomunicaciones publicó una modificación a la norma técnica que regula el servicio fijo por satélite, incorporando nuevas bandas de frecuencia para su operación en el país.
Así, si antes la norma contemplaba principalmente bandas como Ku y Ka para el servicio satelital, hoy se amplía para incorporar nuevos rangos de frecuencia que incluyen la banda W, y en los próximos días publicará la incorporación de la banda V.
En la práctica, esto permitirá ampliar la capacidad de estas redes, mejorar la transmisión de datos y fortalecer la conectividad satelital, especialmente en zonas apartadas, rurales o con menor acceso a infraestructura terrestre como fibra óptica o 5G.
Este avance también se enmarca en la agenda de Subtel orientada a facilitar el despliegue de infraestructura y acelerar la adopción de nuevas tecnologías, particularmente en lugares rurales y apartados, con el objetivo de promover inversiones que mejoren la calidad de las redes y, con ello, la calidad de vida de las personas.
La medida aplica de manera general a todos los operadores y empresas de servicios satelitales de internet que ya operan en Chile -entre ellos Starlink y HughesNet – así como a nuevas compañías que puedan incorporarse al mercado en el futuro. Con ello, se busca atraer más inversión y fortalecer el marco regulatorio haciéndolo más moderno y competitivo.
La subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido, comentó que “con esta normativa buscamos ampliar la competencia en el mercado satelital en Chile y hemos dado un nuevo paso en nuestra agenda de mejorar los servicios para los ciudadanos e ir acortando la brecha digital en el país. Esta norma permite habilitar más espectro radioeléctrico, es decir, ampliar la carretera digital para que los servicios satelitales puedan operar con mayor eficiencia, soportar un mayor volumen de tráfico y ofrecer mejores servicios a las personas. Esto se materializará en conexiones más estables, mayor velocidad y menor tiempo de respuesta de la red, además de una conectividad más resiliente frente a emergencias o interrupciones, complementando la infraestructura de telecomunicaciones que ya existe en Chile, sobre todo para zonas aisladas y rurales”.