La confianza de los chilenos en las instituciones políticas continúa siendo uno de los principales desafíos para la democracia. Según la última Encuesta CEP, los partidos políticos registran apenas un 6% de confianza ciudadana y el Congreso un 13%, ubicándose entre las instituciones peor evaluadas del país.
En paralelo, la creciente polarización política, la expansión de la desinformación y las demandas por mayor seguridad han tensionado el debate público y puesto nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer la gobernabilidad y la legitimidad institucional.
Ese fue precisamente el diagnóstico que marcó la inauguración del Instituto Internacional de Estudios para la Democracia de la Universidad del Alba (IED), iniciativa que busca transformarse en un espacio permanente de reflexión e investigación sobre los desafíos contemporáneos de la democracia en Chile y América Latina.
Durante la ceremonia inaugural, la subsecretaria de general de la Presidencia, Constanza Castillo, valoró la creación de espacios de reflexión desde la educación superior, destacando la importancia de fortalecer la democracia y su transmisión a las nuevas generaciones.
“Poder llevar a cada institución académica la importancia que tiene fortalecer nuestra democracia y transmitir este legado a las nuevas generaciones nos parece una gran iniciativa de la Universidad”, señaló la autoridad.
Más allá de la ceremonia, la discusión de fondo supone un fuerte debate sobre cómo conducir y resguardar los valores democráticos de un país que cada día se polariza más.
El rector de la Universidad del Alba, Rafael Rosell, sostuvo que el debate democrático debe ir más allá de los procesos electorales, entendiendo que “la democracia no solo es un mecanismo para elegir autoridades, sino que constituye una forma de convivencia humana. Las universidades nacieron para pensar en los grandes desafíos de su gente y de su tiempo. Este instituto surge como un espacio de encuentro donde las diferencias puedan dialogar”.
Andrés Dockendorff, académico de la Universidad de Chile, en tanto, abordó los desafíos actuales de la democracia desde la confianza ciudadana y el funcionamiento de las instituciones, relevando la importancia del debate académico basado en evidencia. “Estas instancias son muy importantes para que estudiantes y profesores puedan debatir sobre estos temas con evidencia”, dijo el profesional.
Además, el director del Instituto de Sociología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Matías Bargsted, expuso sobre los niveles de confianza institucional en América Latina, advirtiendo sobre las caídas significativas registradas en Chile en los últimos años y destacando la necesidad de fortalecer los espacios de discusión y análisis.
Desde la organización del instituto, su coordinadora, Josefina Tapia, explicó que el IED buscará desarrollar una agenda de trabajo orientada al estudio de la debilidad democrática, incorporando progresivamente una mirada comparada e internacional.
El Instituto Internacional de Estudios para la Democracia se proyecta como un espacio de investigación y diálogo académico, con el objetivo de aportar al fortalecimiento de la democracia a través del análisis crítico y la vinculación con la sociedad.