La presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, encabezó una nueva ceremonia de juramento de abogados y abogadas llamando a reflexionar profundamente sobre el vínculo ético que une a la comunidad jurídica con la protección integral y la defensa judicial de los niños, niñas y adolescentes (NNA).
La ministra Gloria Ana Chevesich relevó la Convención sobre los Derechos del Niño como la directriz principal que obliga al Estado a garantizar el desarrollo integral de la niñez, enfatizando el cambio de paradigma que los posiciona como verdaderos sujetos de derechos. En este escenario, instó al ecosistema judicial a deponer los esfuerzos aislados y construir soluciones institucionales colectivas que pongan a los NNA al centro de la preocupación pública.
“Hoy se requiere de profesionales dotados de una rigurosidad extraordinaria, donde la precisión, la veracidad y la cautela en el manejo de la información y de los antecedentes de cada caso sean la regla. Una defensa judicial de calidad para niños, niñas y adolescentes parte con el conocimiento exhaustivo del Derecho, pero eso es solo el comienzo”.
Respecto a la empatía y la comprensión del entorno de la niñez, la autoridad los llamó a mantener vivo su espíritu sensible y reflexivo, porque detrás de cada conducta existe una historia que merece ser comprendida: ‘La violencia no está dentro del niño; es la consecuencia de lo que ha tenido que vivir desde su gestación, en su nicho de desarrollo’. Esta reflexión nos invita a mirar más allá de los comportamientos visibles y a reconocer que todo niño, niña o adolescente necesita oportunidades de cuidado, protección y amor para desplegar plenamente su potencial”.