La formación de futuros docentes requiere cada vez más estrategias innovadoras que permitan vincular la teoría con escenarios reales de enseñanza antes del ingreso al sistema escolar. 

En este contexto, la Universidad de La Serena impulsará durante el segundo semestre el proyecto “Simulación de clases para responder a la diversidad: percepciones de estudiantes de pedagogía”, el que fue adjudicado en el marco del Concurso Interno de Fortalecimiento, Innovación e Investigación de la Docencia (PROFIID) 2026 de la USerena, con el fin de permitir que cerca de 30 estudiantes que cursan la asignatura Diseño y Adecuación Curricular de la carrera de Pedagogía en Educación Diferencial, experimenten situaciones propias del aula en entornos controlados y seguros. 

La iniciativa, liderada por el académico perteneciente al Departamento de Educación de la USerena, Alexis Araya, busca fortalecer competencias pedagógicas, emocionales y colaborativas, además de generar un instrumento pionero para evaluar el impacto de estas experiencias formativas, contribuyendo al desarrollo de prácticas docentes más inclusivas y efectivas.

Con respecto a esto, el académico explicó que “este proyecto consiste en realizar simulaciones de clases y al mismo tiempo, construir un instrumento que nos permita medir dimensiones cognitivas, emocionales y de la experiencia”.

“Esta idea surgió porque si bien las prácticas pedagógicas son fundamentales, muchas veces no son suficientes por sí solas, por lo que este proyecto busca acercar a los estudiantes a situaciones reales mediante la simulación de clases, incorporando además un instrumento que permita evaluar la efectividad de esta metodología”, añadió Araya.

Ahondando en esto, el doctor en Educación especificó que “lo central del proyecto es que los estudiantes planifiquen clases diversificadas incorporando metodologías activas, diseño universal de aprendizaje y co-enseñanza. En dichas propuestas, los participantes asumen distintos roles, como docente, educador diferencial o estudiante, en una sala de simulación, donde se registra en video y finaliza con un proceso de reflexión, evaluación y retroalimentación sobre lo vivido”. 

El académico también detalló que “el proyecto se desarrollará durante el segundo semestre de 2026, iniciando en agosto con una revisión de literatura, seguido del trabajo práctico junto a los estudiantes, para concluir en noviembre. La etapa más relevante del proyecto se desarrollará durante octubre, llevando a cabo la implementación de las simulaciones y la aplicación del instrumento de evaluación diseñado para la iniciativa”.

Entre las proyecciones de esta iniciativa, Araya adelantó que “se contempla la participación en congresos académicos, la publicación de los resultados en una revista científica indexada, con la incorporación activa de los estudiantes en estos procesos de investigación y difusión. También esperamos continuar con una futura postulación para ampliar el alcance de las simulaciones, incorporar nuevos elementos y generar experiencias interdisciplinarias junto a otras carreras del área de la educación”.

Según Alexis Araya, “este tipo de iniciativas fortalecen la inclusión y el trabajo colaborativo, reforzando el aporte que la Universidad de La Serena realiza a la formación inicial docente y a la investigación en educación inclusiva, por eso, es tan importante seguir impulsándolas”.

Experiencias de los estudiantes

Este proyecto comenzó en 2025, con un primer ejercicio que permitió recopilar información preliminar y evidenció la necesidad de desarrollar y validar un instrumento de evaluación específico, donde participaron los estudiantes de cuarto año de Ped. en Educ. Diferencial, Eduardo Morgado y Natalia Castillo, quienes aportarán desde su experiencia previa en las labores de mentoría durante el desarrollo del proyecto PROFIID 2026, apoyando al Dr. Alexis Araya y a la académica de Pedagogía en Educación Diferencial, Alejandra Sánchez, quien también participa de esta iniciativa. 

En relación con su experiencia como colaboradora del proyecto, la estudiante de Pedagogía en Educación Diferencial, Nathalia Castillo, señaló que “mi motivación para participar como ayudante surgió tras formar parte de la simulación del año pasado, donde asumí el rol de profesora y debí responder a situaciones inesperadas utilizando estrategias pedagógicas y recursos didácticos, tal como ocurre en un aula real”.

“La experiencia fue muy significativa porque nos permitió llevar la teoría a la práctica y recibir retroalimentación sobre nuestro desempeño. Además, varias de las herramientas que utilicé en esa instancia me sirvieron posteriormente en mi práctica pedagógica”, agregó.

Por su parte, su compañero Eduardo Morgado, relató que “mi experiencia fue muy gratificante, asumí el rol de Educador Diferencial dentro de una simulación de clases, lo que me permitió enfrentar situaciones similares a las que se viven en contextos educativos reales, fortaleciendo mis habilidades para responder a la diversidad presente en el aula”. 

El futuro educador también destacó que “estas iniciativas son fundamentales para la formación docente, ya que permiten aplicar conocimientos en situaciones prácticas y comprender de mejor manera los desafíos asociados a la inclusión educativa”.