
La construcción de una nueva planta concentradora, nuevas obras eléctricas y una actualización del movimiento mina en Minera Escondida, la operación cuprífera más grande del país, entró en una etapa decisiva luego que el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) abriera formalmente el proceso de Participación Ciudadana (PAC) para el proyecto actualmente en evaluación ambiental.
El proceso permitirá que organizaciones sociales, comunidades indígenas, habitantes de Antofagasta y cualquier persona interesada presenten observaciones respecto de la iniciativa, la que busca mantener la capacidad productiva de la compañía frente al agotamiento progresivo de sectores actualmente explotados y a la disminución de las leyes minerales.
De acuerdo con los antecedentes del SEA, la participación ciudadana se extenderá por 20 días hábiles, entre el 9 de junio y el 7 de julio de 2026, período durante el cual la ciudadanía podrá revisar los antecedentes del proyecto y formular observaciones que deberán ser consideradas durante la evaluación ambiental.
La iniciativa contempla la construcción de una Nueva Planta Concentradora destinada a reemplazar progresivamente a la actual Planta Los Colorados, cuyo desmantelamiento está previsto debido al avance del rajo minero y a la existencia de recursos minerales bajo dicha infraestructura.
La nueva instalación tendrá una capacidad aproximada de 50 millones de toneladas anuales, pudiendo alcanzar hasta 57,5 millones de toneladas por año, convirtiéndose en una de las inversiones más relevantes para la continuidad operacional de la minera.
Más movimiento mina y nuevas obras eléctricas
El proyecto también propone aumentar el movimiento total de material desde los actuales niveles autorizados hasta 610 millones de toneladas anuales de material extraído, cifra que podría llegar a 669 millones de toneladas considerando el remanejo interno.
Asimismo, considera una línea de transmisión eléctrica de 25,7 kilómetros, nuevas subestaciones y obras complementarias destinadas a garantizar el suministro energético de las futuras instalaciones.
Según la Declaración de Impacto Ambiental, estas modificaciones buscan responder a un escenario donde el mineral presenta una mayor dureza y menores concentraciones de cobre, condiciones que obligan a realizar ajustes tecnológicos y operacionales para sostener los niveles de producción de la faena durante las próximas décadas.
La operación se desarrolla a aproximadamente 170 kilómetros al sureste de Antofagasta, a una altitud cercana a los 3.200 metros sobre el nivel del mar, dentro de las actuales instalaciones de Minera Escondida y sus áreas industriales asociadas.
Comunidades podrán presentar observaciones
Uno de los elementos centrales del proceso es que las observaciones ciudadanas ingresadas dentro del plazo legal pueden transformarse en antecedentes relevantes para la resolución ambiental final del proyecto. El SEA explicó que la PAC busca garantizar que la comunidad conozca el contenido de la iniciativa, sus potenciales efectos y los derechos que tiene durante la evaluación.
En el análisis territorial realizado por el organismo se identificó a la localidad de Peine, en la comuna de San Pedro de Atacama, como el asentamiento humano más cercano al proyecto, ubicado a más de 100 kilómetros de distancia. Asimismo, se consideran áreas de interés para la Comunidad Atacameña de Peine vinculadas a los salares de Punta Negra e Imilac.
El titular sostiene en su estudio que no existirían impactos significativos sobre asentamientos humanos ni sobre sistemas de vida y costumbres de comunidades indígenas dentro de las áreas de influencia definidas para el proyecto, aspecto que probablemente concentrará parte importante de las observaciones ciudadanas durante las próximas semanas.
Lo que está en juego para la gran minería
La relevancia de esta evaluación trasciende a Minera Escondida. La aprobación o rechazo de las modificaciones propuestas tendrá efectos directos sobre la capacidad futura de producción de cobre de Chile, considerando que la operación representa una parte sustancial de la oferta nacional y mundial del metal rojo.
Para la gran minería, el proyecto busca asegurar la continuidad operacional de una faena estratégica en momentos en que la industria enfrenta menores leyes de mineral, mayores exigencias ambientales y una creciente demanda internacional de cobre vinculada a la transición energética.
Por ello, el proceso de participación ciudadana que culmina el próximo 7 de julio será seguido de cerca por autoridades, comunidades y la industria minera. Lo que se resuelva en esta evaluación podría marcar el rumbo de una de las inversiones más importantes de la década para la Región de Antofagasta y para la continuidad operacional de la principal mina de cobre del planeta.
¿Cómo participar?
Las personas interesadas en presentar observaciones ciudadanas pueden hacerlo siguiendo estos pasos:
Paso 1: Revisar el expediente completo del proyecto en el portal del SEA:
https://seia.sea.gob.cl/expediente/ficha/fichaPrincipal.php?modo=normal&id_expediente=2167965265
Paso 2: Descargar y revisar la Declaración de Impacto Ambiental (DIA):
https://seia.sea.gob.cl/documentos/documento.php?idDocumento=2167965269
Paso 3: Ingresar observaciones ciudadanas fundadas dentro del plazo legal de la PAC.
Paso 4: Realizar el trámite antes del 7 de julio de 2026, fecha en que finaliza el proceso de participación ciudadana.
Paso 5: Quienes requieran orientación pueden asistir a la actividad informativa denominada “Casa Abierta”, organizada por el Servicio de Evaluación Ambiental el 17 de junio de 2026, entre las 11:00 y las 14:00 horas, en Bernardo O’Higgins 1280, Antofagasta.
La autoridad ambiental recordó que todas las observaciones ingresadas dentro del plazo serán incorporadas al proceso de evaluación y deberán ser respondidas por el titular o consideradas por los organismos competentes antes de la resolución ambiental del proyecto.