Creada para abordar uno de los principales desafíos actuales en ciencia alimentaria y salud —la fragmentación de las investigaciones sobre dieta, microbiota intestinal, compuestos bioactivos y sostenibilidad—, la iniciativa NutriSENSE busca integrar conocimientos provenientes de la nutrición, la microbiología, la biotecnología, la Inteligencia Artificial, la ciencia de los alimentos y la sostenibilidad. Su objetivo es desarrollar estrategias de nutrición personalizada más eficaces y sostenibles, con proyección e impacto a nivel mundial.
Integrada por investigadores e instituciones de más de 30 países, incluyendo universidades, centros de investigación, empresas, organismos gubernamentales y organizaciones internacionales, NutriSENSE es una de las redes europeas más ambiciosas en el área de nutrición personalizada, microbioma intestinal y compuestos bioactivos.
El académico de la Escuela de Agronomía y director del Laboratorio de Desarrollo de Bioprocesos Sostenibles (LABISOST) de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Cassamo Mussagy, participa como socio internacional en este proyecto, aportando experiencia en biotecnología industrial y desarrollo de bioproductos a partir de biomasa.
Según explicó Mussagy, la propuesta del proyecto NutriSENSE busca posicionar a esta iniciativa como un referente mundial en nutrición personalizada y microbioma, promoviendo impactos científicos, sociales, ambientales y económicos, además de contribuir a políticas públicas alineadas con el European Green Deal, la estrategia Farm to Fork y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.
“NutriSENSE busca armonizar metodologías, crear bases de datos interoperables entre países y aplicar herramientas de Inteligencia Artificial para generar recomendaciones nutricionales personalizadas, eficaces y accesibles. El objetivo es contribuir al envejecimiento saludable y la reducción de enfermedades crónicas. Participan más de 30 países, principalmente europeos, además de socios internacionales. Para nosotros es un honor que la PUCV forme parte de esta iniciativa; es una oportunidad para traer esta tecnología a Chile y ayudar en puntos críticos como la salud y el envejecimiento saludable”, expresó el académico.
Inteligencia Artificial y bioinformática
La aplicación de Inteligencia Artificial (IA) y bioinformática avanzada para analizar, identificar y cuantificar moléculas como el ADN, el ARN, las proteínas o los metabolitos dentro de un organismo de manera global y simultánea, son algunas de las herramientas que contempla el proyecto para comprender las interacciones entre bioactivos, microbioma y salud.
Al contrario que los análisis biológicos tradicionales, que estudian un solo gen o una sola proteína a la vez, estas metodologías adoptan un enfoque holístico para entender cómo interactúan estas moléculas para generar vida, salud o enfermedad.
“Respecto a la Inteligencia Artificial, el proyecto busca crear programas personalizados en el futuro. Por ejemplo, a través de un análisis de sangre, se podrá saber qué consumir exactamente de forma personalizada. Somos parte colaboradora internacional y nos enorgullece que buscaran específicamente a nuestro laboratorio en la PUCV entre tantas universidades de Latinoamérica”, agregó el director de LABISOST.
Investigadores jóvenes
Destaca, a su vez, el compromiso de NutriSENSE con la inclusión internacional, la equidad de género y la formación de jóvenes investigadores. Actualmente, la red cuenta con un 64,2% de presencia femenina; 21 young researchers e innovadores; y la participación de países europeos, países vecinos y socios internacionales, incluido Chile.
“La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso es la única institución chilena participante de esta iniciativa y una de las dos instituciones latinoamericanas integradas a la red, fortaleciendo la presencia de la ciencia chilena en un programa internacional de alto impacto. A través de este programa, investigadores jóvenes acceden a mentorías y tecnología avanzada con el fin de adaptar estas innovaciones a la realidad social de Chile. En definitiva, me enorgullece que nuestra casa de estudios cuente con reconocimiento internacional y contribuya al desarrollo de ciencia con impacto global”, finalizó Cassamo Mussagy.