
Así lo advierte el kinesiólogo Patricio Valenzuela, especialista en salud de la columna dorsal, quien acuña una alerta fundamental para los hinchas: el riesgo no radica únicamente en el tiempo transcurrido en el sillón, sino en la pérdida progresiva de la postura erguida a medida que avanza el cronómetro.
«Cuando empieza el partido, solemos estar atentos y erguidos. Pero a medida que el cansancio o los nervios ganan terreno, el cuerpo tiende a deslizarse en el asiento. Ese colapso postural es el enemigo silencioso de nuestra espalda», explica Valenzuela.
La anatomía del colapso: ¿Qué le pasa a la columna?
De acuerdo con el especialista, mantener una posición fija y encorvada durante un partido completo desencadena una serie de respuestas patológicas en la estructura corporal, afectando principalmente tres áreas críticas:
- El eje dorsal y cervical: El «efecto joroba»
«Al relajarse los músculos que sostienen la espalda, la columna dorsal se curva hacia adelante de forma exagerada, un fenómeno conocido como hipercifosis dorsal postural», señala el kinesiólogo. Esta flexión prolongada genera una enorme tensión en los ligamentos intervertebrales y fatiga crónicamente los músculos erectores de la espina.
Para compensar esta curvatura y no perder de vista la pantalla, las personas desarrollan de forma automática el síndrome de la cabeza adelantada. «El cuello se rectifica y la cabeza se proyecta hacia el frente, multiplicando exponencialmente el peso real que debe soportar la columna cervical. Esto se traduce en dolores punzantes en la base del cráneo, el cuello y la zona de los trapecios al terminar el encuentro», advierte Valenzuela.
A esto se suma la compresión discal asimétrica. La postura sentada ejerce una presión hidrostática sobre los discos intervertebrales muy superior a la que se produce al estar de pie. Al cabo de hora y media, el resultado es una rigidez aguda y un dolor sordo en la mitad de la espalda.
- Alteraciones en la pelvis y extremidades inferiores
El impacto desciende también hacia la base del cuerpo. Al sentarse incorrectamente, la pelvis rota hacia atrás (retroversión pélvica), borrando la curvatura natural de la zona lumbar.
«Pasar 90 minutos con las caderas flexionadas provoca el acortamiento del músculo psoas ilíaco. Al ponerse de pie bruscamente tras el pitazo final, ese acortamiento tira de la columna lumbar hacia adelante, alterando la marcha», describe el profesional. Asimismo, la compresión continua sobre los glúteos inhibe su activación neuromuscular, un fenómeno conocido clínicamente como amnesia glútea, que debilita el principal soporte pélvico.
La «tensión del hincha»: Un factor agravante
El análisis del kinesiólogo Patricio Valenzuela va más allá de la física del sillón. El factor emocional juega un rol crucial en la gravedad de las lesiones.
Isquemia muscular por inmovilidad: Al no existir contracción ni movimiento, el flujo sanguíneo disminuye drásticamente en los tejidos de la espalda. Esto acumula metabolitos inflamatorios y provoca la clásica rigidez severa al intentar levantarse.
El factor estrés: «El fútbol evoca pasión, lo que libera cortisol y adrenalina. Estas hormonas elevan el tono muscular de forma inconsciente. Si combinamos una postura viciosa con músculos tensos y contraídos por los nervios del partido, el riesgo de sufrir una contractura dorsal o cervical se duplica», enfatiza.
Guía de prevención: Cómo proteger la espalda en el entretiempo
Para evitar que la pasión deportiva termine en la consulta médica, el kinesiólogo Patricio Valenzuela propone tres estrategias sencillas y de alto impacto para aplicar en cada partido:
El «Entreacto» Activo: «Los 15 minutos del entretiempo no son solo para revisar las estadísticas o ir a la cocina. Deben usarse estrictamente para ponerse de pie, caminar, estirar los brazos hacia el techo y realizar rotaciones de hombros para oxigenar la musculatura», aconseja.
Soporte Lumbar Estratégico: Colocar un cojín pequeño y firme detrás de la zona baja de la espalda. Esto impide que la pelvis se deslice hacia adelante, manteniendo la alineación natural de la columna dorsal.
Hitos de Movimiento: Romper la inmovilidad de forma intermitente. El especialista sugiere ponerse la regla de cambiar de postura o levantarse brevemente con cada hito del juego, ya sea un tiro de esquina, una falta detenida o el festejo de un gol.
«El sedentarismo tensional es una realidad de la vida moderna. Disfrutar del deporte es vital para nuestra salud mental, pero no debemos descuidar el templo que nos sostiene. Un hincha responsable también cuida su postura», concluye Valenzuela.