A través de una carta abierta enviada al Presidente José Antonio Kast, el senador Francisco Huenchumilla (DC) expresó su preocupación por los anuncios realizados por el mandatario en la reciente Cuenta Pública sobre una reforma a la Ley Indígena y advirtió que flexibilizar la protección de las tierras indígenas sin abordar las causas profundas del conflicto entre el Estado y los pueblos originarios puede generar nuevas tensiones y debilitar la paz social.

En la carta, el senador por la región de la Araucanía sostiene que las restricciones vigentes sobre las tierras indígenas no nacieron para impedir el desarrollo económico de las comunidades, sino como una respuesta histórica frente a los procesos de despojo, fraude y pérdida territorial que han afectado a los pueblos indígenas durante más de un siglo.

Asimismo, planteó que la discusión no puede limitarse a conceptos como libertad económica, inversión o acceso al crédito, pues la problemática indígena tiene una dimensión mucho más profunda: “La cuestión indígena sigue siendo -sin lugar a dudas- el nivel político”.

En esa línea, explicó que los pueblos indígenas demandan reconocimiento, capacidad de agencia y justicia, por lo que abordar el tema exclusivamente desde la lógica económica significa desconocer la naturaleza del problema.

El legislador también advirtió que la experiencia histórica demuestra que los procesos de apertura del mercado de tierras indígenas han derivado reiteradamente en pérdidas territoriales para las comunidades, fenómeno que podría repetirse si se debilitan los mecanismos de protección vigentes.

“¿Podemos abordar entonces la cuestión indígena exclusivamente con soluciones traídas de la lógica de la libertad y el mercado, reduciendo algo tan esencial como las tierras indígenas a mercancía? Creo que es evidente que la respuesta es negativa, salvo que queramos apagar el fuego con bencina”.

Huenchumilla valoró además el trabajo desarrollado por la Comisión para la Paz y el Entendimiento, instancia que copresidió y que durante dos años elaboró una propuesta integral para enfrentar el conflicto histórico entre el Estado y el pueblo mapuche. A su juicio, las soluciones deben incorporar una mirada política, territorial e integral, abordando materias como la reparación de la deuda histórica, la participación política, el fortalecimiento institucional y la protección de las tierras indígenas.

En ese contexto, el senador sostuvo que la reforma anunciada por el Ejecutivo “no es un camino transitable con legitimidad”, debido a que “no surge de un diálogo amplio con los pueblos indígenas ni recoge las lecciones acumuladas por décadas de políticas públicas en la materia” .

Asimismo, cuestionó la forma en que fue presentada la iniciativa presidencial, agregando en la carta al presidente Kast que “los anuncios de la cuenta pública en materia indígena no obedecen a un diálogo territorial, político ni técnico. No conjugan el peso de la historia, la experiencia previa, el derecho vigente ni los estándares internacionales”.

El parlamentario advirtió, además, que avanzar por esa vía podría afectar las confianzas construidas durante los últimos años y tensionar nuevamente el escenario en La Araucanía. “Debilitan las confianzas en la institucionalidad y crispan los ánimos, calentando un escenario que costó mucho enfriar, comprometiendo -en definitiva- la paz social”.

Finalmente, formuló un llamado al Presidente José Antonio Kast a privilegiar el diálogo y los acuerdos de largo plazo. “La paz social no se edifica sobre el desconocimiento y la desprotección de quienes habitan estas tierras desde mucho antes de que existiera Chile. No. Al contrario, se construye con ellos, reconociéndolos y buscando avanzar el camino de la justicia”.