Desde la organización sindical señalaron que este tipo de declaraciones representan “una peligrosa forma de desviar la atención” respecto de las verdaderas consecuencias que tendrá el ajuste impulsado por el Gobierno de José Antonio Kast sobre hospitales, consultorios y la atención de millones de personas que dependen del sistema público.
El presidente de Fenats Nacional, Emerson Berríos, sostuvo que “resulta grave que parlamentarias oficialistas prefieran transformarse en voceras o cortafuegos del Gobierno antes que preocuparse de la realidad que viven sus propios distritos en materia de salud. Hoy los hospitales están funcionando al límite, existen listas de espera históricas y equipos agotados producto del abandono financiero que vive el sistema”.
El dirigente agregó que “intentar instalar que los trabajadores y trabajadoras de la salud son responsables de este recorte es una pésima forma de desviar la atención. Aquí existe una decisión política del Gobierno que está empujando a la salud pública a una crisis terminal, afectando directamente la atención de millones de personas”.
Desde Fenats Nacional señalaron además que las diputadas oficialistas “debieran salir de la lógica de la minuta del segundo piso y recorrer sus territorios”, escuchando a usuarios, alcaldes y trabajadores del sistema público.
“Sería bueno que las diputadas le preguntaran incluso a alcaldes de su propio sector político cuáles son las consecuencias concretas que provocan estos recortes en la Atención Primaria, en los hospitales y en la capacidad de respuesta del sistema. Que dejen por un momento las paredes del Congreso y vayan a ver lo que ocurre en los territorios”, sostuvo Berríos.
La organización enfatizó que el debate sobre licencias médicas o eventuales irregularidades administrativas no puede utilizarse para justificar una reducción presupuestaria que afectará prestaciones, programas preventivos, capacidad hospitalaria y acceso oportuno a tratamientos.
Finalmente, Fenats Nacional reiteró que continuará desplegando acciones junto a organizaciones sociales, gremiales y de pacientes para exigir que el Gobierno revierta los recortes y deje de “administrar el deterioro de la salud pública mientras se profundiza el abandono de quienes dependen exclusivamente del sistema estatal”.