En el marco de su visita a la Región de Arica y Parinacota, la ministra secretaria general de Gobierno, Mara Sedini, se dirigió hasta la frontera de Chile y Perú para constatar en terreno el avance de la zanja, obra que forma parte del Plan Escudo Fronterizo que busca reforzar la seguridad en el norte del país.
Durante la visita, la vocera de Gobierno pudo inspeccionar la obra que lleva un 40% de avance, lo que se traduce en más de 3 mil metros construidos gracias al trabajo interinstitucional que lleva a cabo el Ministerio de Obras Públicas y el Ejército de Chile.
“Desde el primer día hemos estado tomando acciones concretas en cuanto a la seguridad y esta obra, orientada a mejorar el control de nuestras fronteras, se trata de una estrategia seria y multidimensional, que articula herramientas operativas y tecnológicas en un despliegue coordinado para enfrentar al crimen organizado y volver a ordenar el ingreso a nuestro país. Chile dejará de ser una ruta fácil de ingreso irregular”, aseveró la secretaria de Estado.
El delegado presidencial regional, Cristian Sayes, agregó que “junto a la ministra vocera Mara Sedini recorrimos la frontera norte con Perú, visitamos hitos resguardados por el Ejército y Carabineros, conocimos los avances de la zanja de contención y llegamos a la Cuarta Comisaría, destacando el trabajo coordinado en terreno. Como Gobierno seguiremos fortaleciendo la seguridad con más presencia, infraestructura y coordinación”.
Por su parte, la seremi de Gobierno, Pollyana Rivera, destacó “la ciudadanía no espera anuncios sin resultados, y eso es lo que estamos mostrando, resultados concretos. Este rápido avance del Plan Escudo Fronterizo, con obras que no sólo se generan en dimensiones físicas sino que también en tecnología y aumento de presencia militar, busca que de una vez por todas, logremos recuperar el control migratorio de nuestra frontera norte”.
Plan Escudo Fronterizo
El Plan Escudo Fronterizo, implementado por el Gobierno del presidente José Antonio Kast, busca enfrentar de manera concreta la crisis migratoria a través de un trabajo que considera tres capas: tecnología, infraestructura y patrullaje militar.
En ese sentido, la iniciativa considera la construcción de una zanja de más de 10 mil metros en la frontera de Chile y Perú en la Región de Arica y Parinacota.
Esto se complementa con un sistema de contención física y tecnológica infranqueable, combinando muros y vallas de seguridad de 5 metros de altura, equipados con sensores de movimiento y vigilancia por drones, en los sectores aledaños a los pasos oficiales o pasos clandestinos inhabilitados.
Junto con ello, ya se encuentran instalados los Puntos de Observación Fronteriza (POF), se trata de torres de vigilancia con radares térmicos y drones autónomos con cámaras de reconocimiento facial, infrarrojos y térmicos, operando 24/7.