Dos proyectos desarrollados al alero del Laboratorio de Bioprocesos de la Universidad Católica del Maule (UCM), pertenecientes avanzan en la creación de biotecnologías orientadas a la economía circular. Se trata de Valenz, iniciativa liderada por las investigadoras Josefa Rojas, Camila Guajardo y Belén Orellana; y SIBION, desarrollada por el investigador Eric Pérez junto a su equipo. Dos proyectos que nacieron desde investigaciones universitarias y que hoy buscan transformarse en Empresas de Base Tecnológica.
Ambas propuestas tienen un objetivo común: desarrollar tecnologías capaces de valorizar residuos industriales mediante procesos biotecnológicos, generando nuevas materias primas y bioproductos de mayor valor agregado.
Valenz: transformación enzimática del caucho para producir nuevos poliésteres
El proyecto Valenz, denominado “Bio-Upcycling: Transformación enzimática del caucho en nuevos poliésteres” (VIU25P0135), desarrolla una tecnología basada en la transformación del caucho proveniente de neumáticos fuera de uso.
La investigación busca aprovechar el poli(cis-1,4-isopreno), uno de los principales componentes del neumático, mediante procesos de degradación enzimática utilizando la enzima LcpK30, con el objetivo de obtener compuestos funcionales que puedan ser utilizados para la producción de telas similares al poliéster.
La tecnología propuesta busca generar un nuevo tipo de material con características éster-elastómero, abriendo la posibilidad de desarrollar una nueva línea de materias primas para la industria de los polímeros.
“Nuestro proyecto busca valorizar enzimáticamente los neumáticos fuera de uso y transformarlos en una nueva materia prima: un poliéster elastómero. La propuesta es convertir un residuo muy persistente en bloques de construcción para desarrollar materiales con distintas propiedades y aplicaciones, por ejemplo, en textiles, ropa deportiva, calzado, carpas y recubrimientos”, explicó Belén Orellana estudiante de Biotecnología, una de las fundadoras de Valenz.
A diferencia del reciclaje convencional, donde el residuo suele transformarse en materiales de menor valor o aplicaciones similares, Valenz trabaja bajo el concepto de upcycling, buscando convertir un residuo altamente persistente en un producto tecnológico con mayor valor agregado.
Entre sus potenciales aplicaciones se encuentran sectores que utilizan materiales poliméricos, como la industria textil, recubrimientos, materiales técnicos y otros productos donde se requieran propiedades específicas.
La investigación continúa enfocada en la caracterización de las propiedades del nuevo poliéster para determinar sus aplicaciones finales.
Sibion: biorrefinería para transformar residuos cerveceros
El proyecto SIBION desarrolla una tecnología para valorizar el bagazo cervecero, un residuo generado en grandes cantidades por la industria. La propuesta nace desde la investigación de pregrado del estudiante Eric Pérez, donde se evaluó la posibilidad de fraccionar este residuo para recuperar compuestos bioactivos de interés.
Actualmente, la tecnología busca aprovechar la composición del bagazo, que contiene una matriz rica en componentes como celulosa, hemicelulosa y lignina, además de otros compuestos de interés, transformándolo en materias primas para una futura biorrefinería.
El proceso desarrollado permite obtener biocompuestos con potenciales propiedades antioxidantes y antimicrobianas, los cuales están siendo evaluados para identificar sus aplicaciones específicas.
“En SIBION trabajamos con el bagazo cervecero, un subproducto que se genera masivamente y que todavía contiene componentes aprovechables, como azúcares y distintos polímeros. Buscamos darle una segunda vida mediante una tecnología que permita obtener biocompuestos en polvo, con potencial uso en industrias como la vinícola y la cervecera. Estamos evaluando si pueden presentar propiedades antioxidantes o antimicrobianas; todavía debemos comprobarlo con los análisis correspondientes”, explicó Eric Pérez, fundador de SIBION.
Entre los sectores donde podría proyectarse esta tecnología se encuentran la industria vitivinícola, cervecera, nutracéutica y otros mercados asociados al uso de compuestos bioactivos.
Los proyectos Valenz y SIBION representan el objetivo central del instrumento VIU: permitir que resultados obtenidos en investigación universitaria puedan avanzar hacia soluciones aplicadas.
El Dr. Rodrigo Andler, académico de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, además de director del Laboratorio de Bioprocesos, destacó que estas iniciativas muestran cómo la investigación científica puede evolucionar hacia desarrollos tecnológicos capaces de responder a desafíos ambientales y productivos. “Estos proyectos permiten que investigaciones desarrolladas en el laboratorio puedan avanzar hacia tecnologías con potencial de aplicación, generando nuevas oportunidades desde la biotecnología”, señaló el académico.