La agricultura enfrenta el desafío de producir en un escenario marcado por una menor disponibilidad de agua y condiciones climáticas cada vez más variables. Frente a esta realidad, la tecnología abre nuevas posibilidades para conocer con mayor precisión las necesidades de los cultivos y apoyar las decisiones que se toman en los campos.

En esa línea, científicos del Centro de Investigación y Transferencia en Riego y Agroclimatología (CITRA) de la Universidad de Talca desarrollan AquaCarbon, una plataforma que reúne información obtenida desde satélites, modelos científicos y herramientas de inteligencia artificial para analizar el comportamiento de los cultivos y entregar datos útiles a quienes trabajan en el sector agrícola.

“El proyecto busca incorporar toda la investigación que hemos desarrollado en percepción remota durante 15 años. Consiste fundamentalmente en desarrollar una plataforma digital inteligente para ayudar a los agricultores a mejorar y optimizar el uso del agua”, explicó el director del CITRA y responsable del proyecto, Samuel Ortega Farías.

A través de imágenes satelitales, AquaCarbon permite observar el comportamiento de los cultivos y generar estimaciones sobre sus necesidades de riego y consumo de agua. Esta información se procesa mediante modelos científicos desarrollados a partir de investigaciones realizadas por el centro de UTalca, que luego son contrastados con mediciones obtenidas directamente en terreno.

El director del CITRA añadió que a este análisis se suma una segunda variable: el carbono. La plataforma, que se desarrolla en el marco de un proyecto Fondef IDEA, incorpora modelos que permiten estimar la captura de carbono de cultivos como frutales y viñedos, abriendo una nueva posibilidad para conocer y cuantificar parte de la contribución ambiental de los sistemas agrícolas.

“Los huertos frutales y los viñedos almacenan carbono, y la pregunta es cuánto carbono están capturando de la atmósfera. Con esta herramienta esperamos estimar cuánto almacena, por ejemplo, el avellano europeo y los viñedos. La idea es que en el futuro tengamos una herramienta que permita a los agricultores certificar cuánto carbono se está acumulando en sus huertos”, explicó el director.

El desarrollo también abre posibilidades para el sector agrícola en materia de sustentabilidad. Contar con información sobre el carbono almacenado en los cultivos podría facilitar futuros procesos de certificación y, eventualmente, permitir que los productores accedan a mercados de bonos de carbono, una alternativa que ya comienza a desarrollarse en otros países.

Del laboratorio al campo

Actualmente, AquaCarbon se encuentra en etapa beta y comenzará sus primeras pruebas con las empresas agrícolas asociadas al proyecto. La iniciativa contempla tres empresas participantes, que en conjunto representan alrededor de 3.000 hectáreas, donde se pondrá a prueba el funcionamiento de la plataforma y la información que entrega.

Con el objetivo de facilitar su uso en el trabajo agrícola, la plataforma contempla distintas formas de interacción. “El formato principal es una página web, con una interfaz gráfica lo más amigable posible, donde los agricultores, los agrónomos y los gerentes agrícolas puedan visualizar sus campos y ver los números, que es lo más importante para tomar decisiones”, explicó Daniel de la Fuente Sáiz, investigador del CITRA y desarrollador de AquaCarbon.

“Paralelamente, tendrán una aplicación para el teléfono y se puede escribir a través de mensajería y hacer preguntas a la plataforma sobre lo que está pasando en los campos”, añadió de la Fuente.

Transferencia y formación

La implementación de AquaCarbon no se limitará a las empresas participantes. El proyecto contempla llevar esta herramienta al ámbito formativo, incorporándola al trabajo con estudiantes de pregrado y postgrado de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UTalca.

A esto se suma un programa de capacitación dirigido a agricultores, profesionales y asesores del sector, con el objetivo de entregarles herramientas para comprender la información que genera la plataforma y utilizarla en la toma de decisiones. “Queremos dar un salto importante en lo que pensamos sobre agricultura digital, desarrollándola tanto en la docencia, como en la investigación y en el sector productivo”, explicó el director.

La transferencia también considera el vínculo con establecimientos de formación agrícola, entre ellos las escuelas Las Garzas de Chimbarongo en la región de O´Higgins y Marta Martínez Cruz de Yerbas Buenas en el Maule, acercando la herramienta a estudiantes que posteriormente podrán llevar estos conocimientos al mundo productivo. A futuro, el equipo proyecta ampliar este trabajo hacia programas como Prodesal e instituciones como INDAP.

Una vez finalizado el proceso de validación, el desafío será consolidar AquaCarbon como una herramienta disponible para apoyar a los agricultores de la zona y, posteriormente, explorar su aplicación en otras zonas agrícolas del país.