Con la firma de un convenio de colaboración entre la rectora de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), Marisol Durán Santis, y el rector de la Universidad Católica del Maule (UCM), Dr. Claudio Rojas Miño, comenzó oficialmente una nueva etapa del proyecto Elementum, que durante los próximos seis años buscará avanzar hacia una mayor conexión entre ciencia, tecnología, industria y territorio.

El acuerdo formaliza el trabajo conjunto de ambas universidades y proyecta una alianza destinada a articular capacidades y experiencias en investigación, desarrollo, transferencia tecnológica y emprendimiento. Durante la tarde, la jornada continuó con una charla motivacional de Iván Vera Muñoz, ingeniero, emprendedor y especialista en innovación, además de talleres dirigidos a académicos y estudiantes de ambas instituciones.

La rectora de la UTEM, Marisol Durán, destacó que esta segunda etapa se construye sobre los aprendizajes y capacidades generadas durante los primeros años de colaboración. 

«Esta segunda etapa expresa la madurez de un camino iniciado. Llegamos a este lanzamiento con una base ya construida, con aprendizajes para ambas instituciones y equipos, y con la convicción de que continuar es el camino correcto», señaló.

La autoridad agregó que el desafío es conseguir que el conocimiento generado en las universidades se traduzca en respuestas concretas para el entorno. «Cuando el conocimiento se conecta con las necesidades del entorno, cada avance científico se convierte también en un avance para la vida de las comunidades. La labor científica florece cuando se practica en red», afirmó.

Elementum corresponde a la segunda etapa del Concurso Ciencia 2030 de ANID y contempla seis años de ejecución. Su propósito es fortalecer la formación de talento científico y el liderazgo en I+D+i+TT+e, avanzando en investigación aplicada, transferencia tecnológica y emprendimiento de base científico-tecnológica, junto con profundizar la relación con la industria y disminuir brechas de género en ciencia e innovación.

Para el rector de la UCM, Dr. Claudio Rojas Miño, uno de los principales valores de la iniciativa es precisamente reunir a dos universidades vinculadas a territorios diferentes, pero con capacidades que pueden complementarse.

«Es una alianza entre dos universidades de territorios distintos, la Región Metropolitana y la Región del Maule. Tenemos vocaciones en las que nos encontramos y otras en que somos diferentes, pero podemos complementarnos. Es un proyecto de alta envergadura que va a desarrollar capacidades en innovación y desarrollo tecnológico, tanto en académicos como en estudiantes y agentes del territorio», explicó.

Tras una primera etapa centrada en identificar brechas y construir un diagnóstico, el rector destacó que el nuevo ciclo deberá traducirse en resultados concretos. «Ahora debemos pasar del diagnóstico a la acción y al desarrollo de capacidades. Los resultados esperados tienen mucho que ver con las capacidades que efectivamente logremos instalar en nuestros territorios, académicos y estudiantes», agregó.

El vicerrector de Investigación y Postgrado de la UCM, Dr. Hernán Maureira Pareja, relevó en tanto el valor de las redes para abordar desafíos de esta magnitud, señalando que la colaboración permite fortalecer una ciencia con sello regional, capaz no solo de generar conocimiento, sino también de aportar valor a la sociedad y responder a problemáticas relevantes de los territorios.

Ciencia conectada con la industria

Uno de los desafíos centrales de esta nueva etapa será profundizar la vinculación socioproductiva. El plan contempla aumentar la relación con la industria mediante tesis, proyectos y otras modalidades de colaboración, además de implementar un consejo asesor para carreras de ambas instituciones bajo un modelo interuniversitario.

La decana de la Facultad de Ciencias Naturales, Matemática y del Medio Ambiente de la UTEM y directora general de Elementum, María Soledad Toledo Bejar, destacó que la magnitud de este desafío exige necesariamente un trabajo colaborativo.

«Cada universidad por separado tendría muchas dificultades para llevarlo a cabo. Hemos generado un grupo de trabajo muy interesante y motivado. Tenemos clara la visión, pero necesitamos el compromiso de todos. Esta segunda fase comienza con un plan de trabajo y actividades concretas; ahora el desafío es sumar a todos para ejecutarlo», afirmó.

Desde la UCM, la coordinadora institucional de Elementum, Evelyn Villagra, destacó que el proyecto recoge un proceso de fortalecimiento de la innovación que la Universidad viene desarrollando desde hace años y que hoy permite contar con una base más sólida para avanzar.

«Gracias a todo ese esfuerzo y al compromiso de todos, haber adjudicado el proyecto y poder trabajarlo en consorcio con la UTEM nos entrega una base sólida para construir. Hoy vemos estudiantes conversando de igual a igual, algunos con empresas, otros con fundaciones y otros que quieren hacer cosas por el territorio. Eso muestra las posibilidades que abre esta iniciativa», sostuvo. 

Ecosistemas de innovación desde las regiones

La jornada de lanzamiento continuó durante la tarde con la participación de Iván Vera Muñoz, ingeniero civil eléctrico y referente en innovación y emprendimiento, quien planteó la necesidad de que las regiones desarrollen ecosistemas capaces de transformar conocimiento científico en nuevas empresas, tecnologías y oportunidades.

«Tenemos que construir ecosistemas de innovación y emprendimiento basados en ciencia y tecnología en las regiones de Chile», afirmó, advirtiendo que la concentración de financiamiento, inversión y oportunidades en Santiago continúa favoreciendo la migración de talento desde otros territorios.

En ese escenario, destacó especialmente el papel que pueden asumir las instituciones de educación superior: «Las universidades regionales tienen que construir ecosistemas de innovación y emprendimiento desde la ciencia y la tecnología», sostuvo.

La segunda etapa de Elementum busca precisamente avanzar en instalar capacidades que permanezcan en las instituciones, acercar la investigación a las necesidades de la industria y los territorios, formar nuevas generaciones capaces de investigar, innovar, emprender y transferir conocimiento, y consolidar una cultura de colaboración entre ambas universidades que trascienda la duración del proyecto.