El sector metalúrgico metalmecánico cuenta hoy con 40 mil empleos menos que hace dos décadas, al pasar de 196 mil trabajadores, en 2005, a 156 mil en 2025. El dato fue dado a conocer por el presidente de ASIMET, Fernando García, durante el Foro de la Industria 2026.
Explicó que esta evolución no responde solamente a la coyuntura actual, sino que refleja un proceso de largo plazo que ha reducido el dinamismo y la capacidad de generación de empleo en el sector: “Estamos frente a un fenómeno estructural. La pérdida de empleo industrial no es algo de los últimos años”, señaló García, quien agregó que para revertir esta tendencia es necesario “volver a generar condiciones para invertir, producir y contratar en Chile. Una mayor flexibilidad de la jornada, manteniendo los derechos laborales, puede ser parte de esa solución y facilitar la creación de empleo formal”, indicó.
Los ejes de la propuesta
Para enfrentar este escenario, ASIMET propone una agenda orientada a facilitar la contratación y recuperar el dinamismo de la industria. Entre sus principales medidas plantea avanzar en una mayor flexibilidad y adaptabilidad de las jornadas a los ciclos productivos -que permita responder a las variaciones de la demanda sin sobredimensionar la dotación de forma permanente- junto con modernizar las condiciones de contratación y desvinculación, incluyendo una revisión del sistema de indemnización por años de servicio que reduzca las barreras que hoy pueden postergar nuevas contrataciones.
La propuesta también considera aprovechar la experiencia de trabajadores mayores mediante jornadas parciales, mentorías y esquemas de transición al retiro; fortalecer los incentivos a la contratación formal a través de un subsidio con un mayor tope de renta, focalizado en los empleos más básicos y de menor remuneración, y eliminar barreras que dificultan la contratación de mujeres, avanzando hacia una sala cuna universal y aplicando medidas transitorias mientras se aprueba esta iniciativa.
Menos empresas fabricando en Chile
A esta tendencia se suma otro fenómeno que preocupa al gremio. De acuerdo con una encuesta reciente de ASIMET, una de cada seis empresas consultadas, el 17,7%, dejó de fabricar total o parcialmente, para convertirse en comercializadora de productos importados.
Para García, este resultado da cuenta de un cambio que va más allá del modelo de negocios de una empresa. “Cuando se deja de fabricar, también se pierden capacidades, conocimiento, tecnología y empleos asociados a la industria”, sostuvo.
El presidente de ASIMET advirtió que el desafío es generar condiciones para que producir en Chile vuelva a ser atractivo y competitivo. “No se trata de cerrar nuestras fronteras ni de dejar de importar, sino de preguntarnos por qué producir en Chile está perdiendo atractivo y qué debemos hacer para revertirlo”, afirmó.
Recuperar la competitividad industrial
García sostuvo que recuperar el empleo industrial requiere, además, reactivar la inversión, elevar la productividad y fortalecer la competitividad de la producción nacional. En esa línea, planteó la necesidad de avanzar hacia una política industrial de largo plazo, con reglas claras y condiciones que permitan a las empresas planificar e invertir. Para ello, subrayó que es indispensable que las empresas chilenas puedan competir en igualdad de condiciones, tanto en el mercado interno como en el externo.
Asimismo, defendió el concepto de “soberanía industrial”, aclarando que no significa cerrar la economía, sino asegurar que Chile mantenga capacidades productivas estratégicas y reduzca vulnerabilidades frente a cambios en las cadenas globales de suministro.
García destacó que, más allá de las dificultades que enfrenta actualmente el sector, la industria metalúrgica metalmecánica ha demostrado históricamente una gran capacidad de resiliencia y adaptación. En ese sentido, manifestó su confianza en que las medidas que está impulsando el Gobierno puedan contribuir a fortalecer la manufactura nacional, recuperar la capacidad de generar valor agregado y abrir nuevas oportunidades de crecimiento económico y desarrollo para Chile.