La organización gremial de trabajadoras y trabajadores de la Salud acusa que la medida pone en riesgo la cobertura y capacidad de atención del sistema público, contradiciendo los dichos de la ministra de Salud.

La Confederación FENATS Nacional manifestó su categórico rechazo a la propuesta del gobierno del presidente José Antonio Kast de reducir en un 3% el presupuesto del Ministerio de Salud para el año 2026, advirtiendo que la medida tendrá efectos directos e inevitables en la atención de millones de personas.

Desde la organización señalaron que el recorte —que bordea los $517 mil millones— impactará a un sistema que ya opera al límite de sus capacidades, con equipos sobreexigidos, listas de espera en aumento y una creciente demanda asistencial, especialmente ante el inicio de la temporada de enfermedades respiratorias.

En este contexto, FENATS Nacional fue enfática: la reducción presupuestaria no es neutra y afectará sí o sí a las y los usuarios del sistema público, poniendo en riesgo la cobertura, la oportunidad y la calidad de la atención.

“Decir que este recorte no va a afectar a las personas es simplemente desconocer la realidad del sistema público de salud. Cuando faltan recursos, se reducen prestaciones, se alargan las listas de espera y se tensiona aún más a los equipos de salud”, afirmó el presidente de la Confederación FENATS Nacional, Emerson Berríos.

La organización cuestionó directamente las declaraciones de la ministra de Salud, May Chomalí, quien aseguró que el ajuste no impactará la atención de los usuarios. Para FENATS, dicha afirmación es incompatible con el estado actual del sistema.

“El sistema ya está funcionando con lo justo, con recursos que apenas alcanzan para sostener su operación. Un recorte de esta magnitud es un verdadero knockout a la salud pública, porque golpea a una red que atiende a más del 80% de la población del país”, agregó Berríos.

Asimismo, la Confederación advirtió que el presupuesto proyectado para 2026, con un crecimiento nominal de apenas 1,14%, implica en términos reales un estancamiento e incluso retroceso, en un escenario donde los costos operacionales siguen al alza. Recordaron además que durante 2025 fue necesario inyectar más de 2,6 billones de pesos adicionales para sostener el funcionamiento del sistema, evidenciando la fragilidad estructural del financiamiento.

Actualmente, indicaron, los recursos disponibles apenas permiten proyectar la operación del sistema por cerca de 10 meses, lo que vuelve aún más crítica cualquier disminución presupuestaria.

Desde FENATS Nacional recalcaron que la salud pública se sostiene principalmente gracias al compromiso de sus trabajadores y trabajadoras, quienes han permitido mantener en funcionamiento una red que atiende a más de 15 millones de personas.

Finalmente, la Confederación hizo un llamado al gobierno a reconsiderar la medida y abrir un espacio de diálogo real con los gremios del sector.

“La salud no puede transformarse en una variable de ajuste. Aquí no estamos hablando de números, estamos hablando de la atención de millones de personas. Este recorte es una decisión política que tendrá consecuencias concretas en la vida de la gente, y el gobierno aún está a tiempo de corregirla”, concluyó Berríos.