En un paso clave para la defensa y la industria de la Defensa local, la Empresa Nacional de Aeronáutica de Chile (ENAER), junto a su filial DTS, presentaron en la tarde de este lunes el T-40 NEWEN, un sistema de instrucción aérea de nueva generación, que viene a reemplazar al histórico T-35 PILLAN.

La ceremonia de lanzamiento fue encabezada por el Presidente de la República, José Antonio Kast, en dependencias de ENAER y contó también con la presencia del Ministro de Defensa Nacional, Fernando Barros, de los comandantes en jefe de las FF.AA. y de Orden y Seguridad, autoridades e invitados especiales.

En la oportunidad, el Primer Mandatario agradeció “a todos los que participaron en el desarrollo de esta nueva aeronave T-40 Newen. Esto no es una casualidad. Newen es fuerza, fuerza de Fuerzas Armadas, de Fuerza Aérea, pero también la fuerza de todos los chilenos que se ve reflejada en este proyecto”. Asimismo, enfatizó que “nuestro país sigue mirando con orgullo al cielo. Veremos decenas de aviones sobrevolando nuestra Patria sabiendo que en cada uno de estos aviones se refleja la creatividad, el trabajo, el esfuerzo de cientos de chilenos que se unen para hacer crecer nuestra industria y proteger nuestro espacio aéreo”.

Por su parte, el Ministro de Defensa Nacional, Fernando Barros puntualizó que “el T-40 NEWEN es una demostración de que Chile puede diseñar, fabricar y proyectar capacidades propias. Es una demostración de que nuestras instituciones, cuando trabajan con visión y propósito, pueden generar resultados concretos para el presente y para el futuro”. Reafirmando lo anterior, reflexionó que “también es una demostración del aporte que entregan nuestras Fuerzas Armadas en el servicio de la Patria, donde en tiempos de paz, contribuyen al desarrollo nacional con organización, tecnología, disciplina, conocimiento, despliegue territorial y capacidad humana de alto nivel”.

El T-40 NEWEN (término en Mapudungun que significa «fuerza» o «energía”), marca una evolución doctrinal y tecnológica. Ya no es una simple actualización, es una nueva plataforma con identidad propia que proyecta el poder aéreo nacional.

Más que una aeronave, NEWEN integra un ecosistema tecnológico que combina aviónica digital, simulación con realidad mixta y sistemas avanzados de planificación y análisis de vuelo, adaptando la formación de pilotos de la Fuerza Aérea de Chile a estándares del siglo XXI.

El proyecto incorpora cabina digital (glass cockpit), materiales compuestos y un diseño aerodinámico optimizado, permitiendo cerrar la brecha entre el entrenamiento básico y aeronaves de combate más complejas.

Asimismo. su estructura integra un mayor uso de materiales compuestos y un diseño de ala completamente nuevo, desarrollado con software de dinámica de fluidos computacional (CFD), generando un túnel de viento virtual para los ensayos.

300 empleos proyectados

Además de su impacto operativo, el programa marca el retorno de la fabricación aeronáutica en Chile tras casi dos décadas, generando empleo especializado y fortaleciendo la cadena industrial nacional. Y no solo eso, la fabricación de 33 unidades iniciales generó la creación de 300 empleos directos de alta especialización, lo que, por su parte, involucra una red de PyMEs nacionales. En concreto «círculo virtuoso» entre Estado, industria y academia, fortalece la ingeniería chilena y reduce la dependencia de proveedores extranjeros.

Cabe destacar que, este proyecto, demuestra que la industria de la defensa nacional ha superado la etapa de ser un taller de mantenimiento, para convertirse en una casa de diseño e integración de sistemas complejos. El éxito del T-40 NEWEN no se medirá solo por cuántos aviones vuelen con la estrella solitaria en el fuselaje, sino por el ecosistema tecnológico que dejará instalado en el país: ingenieros capaces de diseñar con CFD, programadores que crean realidades mixtas para la defensa y operarios que dominan materiales modernos.

Con el lanzamiento del NEWEN, el país deja en evidencia que posee la autonomía y el conocimiento para adaptarse a las nuevas tecnologías y forjar, desde sus propios hangares, el futuro de su Fuerza Aérea.