La modalidad de estudios por Prosecución está diseñada para quienes ya cuentan con un título técnico de nivel superior, en este caso, en el área agrícola o agroindustrial, que no implica comenzar desde cero.

     En la región del Maule, el mundo agrícola y forestal exige cada vez mayores competencias técnicas y formación profesional, debido a que representa casi el 30% del empleo en este mercado a nivel nacional. En este sentido, la Universidad Católica del Maule (UCM) bajo en la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, brinda una oportunidad concreta de crecimiento profesional en personas que deciden retomar o continuar sus estudios en esta área, ofreciendo la Prosecución de estudios; modalidad que se posiciona como una alternativa concreta para quienes buscan avanzar profesionalmente sin abandonar su vida laboral.

La directora de Admisión UCM, Ingrid Rebolledo Mejías, destacó que actualmente existen dos caminos claros para quienes desean dar este salto: Ingeniería en Ejecución Agrícola e Ingeniería en Ejecución Agroindustrial: “Ambas carreras están pensadas para personas que ya cuentan con formación técnica de nivel superior y buscan avanzar hacia un título profesional en un período acotado, fortaleciendo competencias clave para el desarrollo del sector”, explicó.

Estudiar sin abandonar la vida laboral

El valor de esta modalidad va más allá de la obtención de un título. Según Rebolledo, se trata de programas diseñados especialmente para quienes ya están insertos en el mundo laboral. “No se parte desde cero. Son programas de corta duración, con horarios compatibles con el trabajo, principalmente los días viernes y sábado, y con una formación aplicada, conectada con la realidad productiva”, señaló.

Esta conexión con el entorno no es casual, ya que la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de UCM está ubicada en el campus San Isidro Labrador de los Niches, sector rural perteneciente a la comuna de Curicó y cuenta con una fuerte identidad agrícola, manteniendo una relación estrecha con el sector productivo. Esto permite que los programas incorporen tendencias actuales como la sostenibilidad, la innovación y la eficiencia productiva. “Los perfiles de egreso responden a desafíos reales del territorio, no son teóricos”, enfatizó la directora de Admisión.

A ello se suma una oferta académica flexible que incluye modalidades vespertinas, clases concentradas los fines de semana y apoyo a través de herramientas digitales. “La idea es que los profesionales no tengan que elegir entre trabajar o estudiar, sino que puedan avanzar en ambos caminos al mismo tiempo”, añadió.

Esta es una mirada que comparte la Decana de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, Dra. Gloria González Silva, quien subrayó las acciones concretas que ha impulsado la facultad para fortalecer esta modalidad. “Hemos diseñado planes de estudio adaptados a la vida laboral, incorporando plataformas digitales para facilitar el acceso a contenidos, y desarrollando sistemas de reconocimiento de aprendizajes previos, valorando la experiencia de los estudiantes”, detalló.

Para la autoridad académica, el impacto de la prosecución de estudios es significativo tanto a nivel individual como para el país. “Permite mejorar la empleabilidad, asumir roles de liderazgo e incorporar innovación en el sector agrícola. Esto contribuye directamente a una mayor productividad y al desarrollo territorial, especialmente en un contexto de desafíos como el cambio climático”, afirmó.

Mejor oportunidad laboral, de vida y remuneración

Neftalí Bustamante, titulado de Ingeniería de Ejecución Agrícola en la UCM en modalidad de prosecución de estudios, comentó su experiencia que refleja este impacto en primera persona. Su motivación fue clara: enfrentar los nuevos desafíos del rubro con mejores herramientas. “Era necesario obtener la ingeniería para hacer frente a los cambios en la agricultura actual. La UCM me dio la seguridad para alcanzar ese objetivo”, indicó.

Tras titularse, su realidad laboral cambió significativamente. “Hoy me desempeño como ingeniero asesor en una empresa frutícola. Esto amplió mis oportunidades laborales, mejoró mi calidad de vida y mi remuneración”, relató.

Para quienes aún dudan, su mensaje fue directo: “Esta modalidad permite compatibilizar trabajo y estudio para alcanzar el sueño de ser ingeniero. Además, la UCM no solo es una casa de estudios, es un segundo hogar, con docentes que acompañan cada paso del proceso”.

En la misma línea, la decana González hizo un llamado a dar el paso: “Volver a estudiar es una decisión valiente y estratégica. Es una inversión en el futuro, que no solo impacta en el desarrollo personal, sino también en las comunidades y en el país”.

En este sentido, la cabeza de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, afirmó que la UCM se presenta con una propuesta académica flexible, pertinente y conectada con el territorio, reafirmando su compromiso con la formación de profesionales capaces de responder a los desafíos actuales del mundo agrícola, demostrando que crecer profesionalmente sí es posible, incluso sin dejar de trabajar.