El pueblo de Chile le debe mucho a Isabel Allende. En la recuperación de la democracia, en los avances de los derechos de las mujeres, en la institucionalidad ambiental, en la protección de los trabajadores, en el resguardo de la memoria histórica y en tantas otras materias.
Respetando las instituciones como me corresponde, puedo afirmar que tengo plena certeza de su integridad, y que jamás, jamás ha intentado sacar ventajas pequeñas. Siempre ha tenido a Chile por delante.
Mi sincero cariño y eterno respeto en estos momentos duros. Y por cierto, la figura de su padre, ex Presidente de la República que murió en defensa de nuestra democracia, de Tencha, Beatriz y toda su familia son universales y jamás serán mancilladas.
Un abrazo fraterno también a todos los compañeros y compañeras del Partido Socialista de Chile. Seguiremos caminando juntos por la justicia e igualdad en nuestra patria, tal como lo ha hecho durante toda su vida Isabel.